Pruebas PRUEBA FORD RANGER WILDTRAK 3.2

PRUEBA FORD RANGER WILDTRAK 3.2

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En esta ocasión hemos tenido entre nuestras manos uno de los pick-up más atractivos del mercado, el Ford Ranger. Esta, es ya la cuarta generación desde que se empezó a comercializar en Europa en el año 1997. Entre las motorizaciones disponibles están tres versiones diesel: 2.2 TDCi de 125 ó 150 Cv y 3.2  TDCi de 200 Cv, todas ellas con caja manual de 6 velocidades aunque los propulsores 2.2 pueden montar opcionalmente caja automática. Todas las versiones son 4×4 a excepción de la cabina sencilla y el motor de 125cv que puede ser 4×2 Los tipos de carrocería que ofrece este modelo son “Regular Cab” (Cabina sencilla de 3 plazas), “Super Cab” (Cabina extendida de 3+2 plazas) y Double Cab (Doble cabina de 5 plazas). Cuenta con diferentes acabados de equipamiento (XL, XLT, Limited y Wildtrak) que pueden elegirse dependiendo de la carrocería y motorización

Motor

Nuestra unidad de pruebas, equipa el motor más potente de la gama, el 3.2 TDCi de 5 cilindros. Desarrolla una potencia de 200 cv y 470 Nm de par que alcanza una velocidad máxima de 175 y tarda 10,3 segundos en pasar de 0 a 100 Km/h.  El “jugo” de este motor lo encontramos en un rango de entre 1500 (que es donde entrega su par máximo) y 3000 vueltas por lo que los adelantamientos e incorporaciones las hace sin despeinarse demasiado. Hay que mencionar que a partir de las 3000 vueltas nos dará la sensación de que los Cv se han ido “escapando” por el camino pero cuando comenzamos a estirar las marchas en autovía y miremos el velocímetro observaremos que las velocidades que se alcanzan superan a la señalizada en la vía. Las recuperaciones son notables, siempre y cuando no vayamos por debajo de las 2000 vueltas en marchas largas, pues ahí notaremos que le cuesta un poco más.

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La caja de cambios de 6 velocidades tiene un tacto poco preciso, siendo un poco brusco sobre todo en la primera y en la marcha atrás, no obstante le coges el “truco” a medida que recorres kilómetros con el coche. Con la sexta consigue reducir su consumo, que según declara Ford hace una media de 9,5 litros aunque resulta difícil bajarlo de los 10-11.

Exterior

Por fuera todo el conjunto llama la atención, es un vehículo grande y monstruoso con una filosofía muy  americana. Empezaremos por el frontal, una gran calandra que tiene un súper emblema de Ford en el centro y grabada en su parte superior la palabra “Ranger”, el color, gris antracita, combina muy bien con el naranja del resto de la carrocería. Este tono antracita también esta presente prácticamente en todo el imponente paragolpes, con una entrada de aire frontal en un color plateado y un antiniebla redondo a cada lado. Todos estos elementos, unido al conjunto de los enormes faros le dan un aire de lo más agresivo, y parece que se va a “comer” a todo el que se ponga por delante.

Siguiendo la línea del coche observamos una branquia de aire en la aleta, en la cual pone grabado “3.2 6 Speed”, dejando muy claro que estamos ante el modelo más alto de la gama. Muy cerca de esto vemos los grandes espejos con intermitente incorporado y una luz de cortesía inferior. Anclada a los bajos del vehículo hay una larga estribera para que entrar al interior resulte más fácil, acabada en un color plateado y con una goma antideslizante a la altura de cada puerta de acceso.  Las enormes llantas en 18” tienen un diseño de lo más acertado con seis palos dobles y un acabado pulido que consiguen darle un toque bastante elegante.

En la parte trasera destacan los gigantes faros rectangulares y un portón donde encontramos de nuevo las letras del modelo al más puro estilo yankee, ubicadas a lo largo de toda la parte inferior y otro logo de Ford con una peculiaridad, una cámara situada debajo de este para la asistencia al aparcamiento que junto con los sensores situados en el paragolpes nos ayudarán mucho para estacionar este “bicho”.

Interior

Antes de entrar al habitáculo nos encontramos en varios elementos como las alfombrillas, los reposacabezas de los asientos delanteros ó las molduras de los marcos de las puertas la palabra “Wildtrak”, unos detalles que marcan la diferencia con el resto de los acabados. Desde el puesto de conducción nos encontramos con un volante multifunción desde el que se puede manejar el teléfono y el sistema de audio en los mandos de la izquierda y el control de crucero en los de la derecha. La pantalla del sistema de navegación se encuentra en la parte superior de la consola central y el equipo de audio integrado en esta, apareciendo en el display del navegador toda la información y configurándola mediante la botonera central.  El sistema de climatización es bizona y su funcionamiento mediante el uso de las clásicas ruletas es bastante intuitivo y sencillo. En sus extremos, encontramos dos tomas auxiliares de 12v y en su inferior una toma auxilar y USB. La posición de la palanca de cambios es correcta, con un pomo muy ergonómico acabado en cuero y plata, quedando muy al alcance del conductor. La ruleta para seleccionar la tracción, se encuentra situada detrás de esta. Si levantamos la vista encontraremos un práctico portagafas  al lado del plafón de iluminación.

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La visión de la cámara trasera se proyecta en el espejo retrovisor interior al meter la marcha atrás, muy útil en este vehículo de gran tamaño aunque al principio puede hacerse raro y costar un poco por no estar situada en la misma línea del campo de visión que los espejos retrovisores exteriores, por ejemplo, en la pantalla de navegación. 

Los asientos con tapicería de cuero, calefactados y una franja naranja a juego con el color de la carrocería vienen de serie en este acabado “Wildtrak”. Los delanteros son muy confortables, sujetan bien el cuerpo y permiten una buena configuración de regulación siendo de accionamiento eléctrico el de conductor y manual el de acompañante. Entre ellos hay un reposabrazos que al levantarlo se encuentra un pequeño espacio para dejar objetos y debajo de este un hueco refrigerado de dimensiones.

En los traseros el espacio es más que suficiente tanto para las piernas, como para la cabeza, quedando aún altura entre esta y el techo. Tenemos que destacar que el respaldo esta ligeramente inclinado, lo que permite que la posición sea cómoda, algo fundamental en este tipo de carrocerías, pues la mayoría tienen un respaldo más bien recto.  Si lo abatimos encontraremos diferentes elementos de seguridad como un botiquín, extintor, triángulos de emergencia y un gato para elevar el vehículo.

El hueco de la carga es de grandes dimensiones, puede alojar perfectamente en su interior un palet de medidas europeas, además cuenta con unos prácticos ganchos en los laterales de la caja para poder encinchar y sujetar la carga. Además, hay que señalar que gracias a la forma escalonada de la parte central del paragolpes, pudiendo acceder de una manera más fácil a la zona de carga cuando el portón este cerrado.

Comportamiento

Ha llegado el momento que estábamos esperando desde que vimos este coche: conducirlo. Al girar la llave y  escucharlo, aparece en tu rostro una sonrisa pícara, imaginando que llevas una camisa de cuadros y un sombrero vaquero, sintiéndote Chuck Norris en un “capitulo” de Walker, Ranger de Texas.  Engranamos la marcha y recorremos los primeros metros por ciudad, enseguida te das cuenta de que los transeúntes de la vía giran su cabeza al vernos pasar y se quedan observando el coche haciendo que esa sonrisa se vea reflejada de nuevo en tu cara. En los giros de calles estrechas, se complica el paso para este mastodonte (no hay que olvidar que llevamos un vehículo de 5,36 metros) pero tras un par de maniobras solventamos el problema. 

Por fin, salimos de la “jungla” de la ciudad y nos metemos en autovia, debido a su altura vemos un par de coches más allá del que nos precede y tenemos un campo de visión muy grande. Si nos colocamos en la posición más baja del asiento nos parecerá que viajamos en un turismo sintiéndonos muy cómodos, pues la suspensión absorbe bien las imperfecciones del asfalto, aunque cuando en ocasiones son mas acusadas, la suspensión trasera es algo molesta al ser dura. Para poder parar este “tanque” equipa unos frenos delanteros de 302mm y traseros de tambor, que cumplen su función al pisar el pedal, con un tacto correcto.

En carreteras comarcales más reviradas no va nada mal pese a su tamaño, la carrocería obviamente balancea pero gracias al control de estabilidad y de tracción nunca llega a más, siempre y cuando no vayamos por encima de nuestras posibilidades, sabiendo lo que llevamos entre manos.

Ahora si que si, salimos fuera del asfalto y nos adentramos por el campo, en pistas de tierra el coche se comporta bien, su dirección tiene un tacto muy bueno y la suspensión tiene un tarado ideal para este tipo terrenos. En pasos de cresta la delantera cumple su función y no es muy rebotona, si bien la trasera es algo seca debido a las ballestas que incorpora. Gracias a la posibilidad de la tracción total en marchas largas y cortas las subidas se afrontan sin mucha dificultad, no obstante los neumáticos no son los más recomendables para arena fina ó barro. En obstáculos más complicados el ángulo de ataque es favorable aunque en ciertas ocasiones el gran paragolpes delantero y su faldilla inferior (muy bonitos estéticamente) no ayudan. Por el contrario, el ángulo de salida es malo por la gran distancia de la parte trasera.

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Gracias al destacable recorrido de suspensión evita que nos quedemos sin tracción en vadeos ó zanjas no muy pronunciadas.  Como en todos los pick-up, el ángulo ventral está bastante limitado debido a la distancia entre ejes, y más este modelo al ser la más larga del mercado, además las estriberas no son muy beneficiosas para desafiar este tipo de terrenos.   

Conclusión

Debemos decir que Ford se ha superado con esta nueva generación de su Pick-Up, el estilo americano que posee denota una exclusividad que lo hace de lo más cautivador. Uno de sus contras es el consumo, pero es algo con lo que ya contamos inicialmente debido a su tamaño y peso. En concreto, nuestra unidad con el motor 3.2 y el acabado Wildtrak tiene un precio de 41.735€  es una combinación muy interesante dentro de su categoría gracias a su completo equipamiento y al buen funcionamiento de su motor, un vehículo muy polivalente tanto para andar por asfalto como fuera de él. Gracias a sus dimensiones, su capacidad de carga y su peso máximo remolcable tiene muchas posibilidades, ideal para personas que quieran transportar y arrastrar mercancías pesadas, ó simplemente tener un pick-up bonito, espacioso y original con el que viajar en familia y hacer una escapada de vez en cuando al mundo rural, que es el escenario perfecto para este “grandullón”.

Álvaro Turiel

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