Competición El “secreto” de un gran piloto…(¿Somos justos valorándolos?)

El “secreto” de un gran piloto…(¿Somos justos valorándolos?)

Hace poco hemos tenido el Gp de Australia y muchas han sido las flores que han caído sobre pilotos que hace un año no se conocían por no estar en la parrilla o estando en la misma, nadie se fijaba en ellos. Pilotos como Magnussen, Kvyat, Ricciardo y Bottas son cuatro buenos ejemplos de ello, aunque seguramente no los únicos De repente todos ellos son auténticos y grandes pilotos a observar y cualquier crítica pasada se la lleva el agujero del olvido por el que todo se cuela cuando deja de ser relevante. Hace un par de años sucedió algo parecido con un desheredado de los elogios, Sergio Pérez, que consiguió el hito por entonces de completar el Gp de Australia haciendo una única parada y haciendo un gran resultado con un Sauber (pasando del 22 en parrilla a un gran 8º puesto). La máxima de “eres tan bueno como tu última carrera” surgió de la F1 por algo…pero la reflexión es obligada y por tanto vamos a hacerla ¿somos justos valorando los pilotos?.

Entremos en materia (oscura, por cierto). Hace unos meses, con el fichaje de Magnussen por McLaren en sustitución de Sergio Pérez muchos se tiraban de los pelos, pensando que era un suicidio deportivo poner a un chaval que salía de las World Series a bordo de un monoplaza que iba a luchar por el Campeonato del Mundo. Entonces se pensaba que Sergio Pérez merecía otra oportunidad. El mejicano, gran piloto antes de todo, sabe algo de aquello que es ser vanagloriado por una carrera (Malasia 2012 con su gran 2º puesto tras Alonso), para ser olvidado durante las 4 siguientes y ser de nuevo alzado a la gloria en el Gp de Canada con su 3er puesto…y luego repetir la misma situación antes de su nueva vuelta a la gloria con su 2º puesto en Monza. Pero tras su paso por McLaren no convenció lo suficiente y tras aterrizar en Force India ha sido eclipsado en su primera carrera por Nico Hulkenberg. ¿Cuál es el verdadero Sergio?¿el de sus podios en 2012, el de su temporada en McLaren o el de su primera carrera en Force India?.

Ricciardo, un ejemplo de lo que varia tu valoración teniendo un buen coche

Vayamos ahora por los casos mencionados. Ricciardo ya llevaba 2 temporadas y media en F1 cuando fue ascendido a Red Bull desde Toro Rosso. Entonces pareció el error del siglo y la valoración del australiano no estaba al nivel de alguien que hereda el monoplaza Campeón del Mundo. Ahora, curiosidades del destino, tras su 2º puesto con un Red Bull todos se rinden a su talento y a su sonrisa sempiterna. Y eso que no hemos retrocedido a sus tiempos en HRT, el tan querido y ya desparecido equipo español, en el que a final batió a su más experimentado compañero (Vitantonio Liuzzi). Si estás en el fondo, eres poco más o menos que carne para el olvido. Si no, que se lo pregunten a Vatteri Bottas, el piloto finlandés del equipo Williams que sufrió en sus propias carnes lo que es pilotar un monoplaza poco competitivo. Tras llegar con mucho bombo y platillo al equipo Williams, tras su gran carrera deportiva en las fórmulas menores de monoplazas, su temporada no terminó de sorprender a nadie, con un coche que lastró sus resultados, que no pasaron de un único puesto entre los puntos (con su 8º en EEUU). Eso, en comparación con el único punto de su más valorado compañero (Pastor Maldonado) tampoco le supuso mucho más que un pequeño momento de gloria. Insignificante, en todo caso, con la victoria de Maldonado el año anterior. Pero este año, en esta primera carrera en Australia, en Albert Park, sorprendió a todos, y con su 5º puesto se ganó todo el reconocimiento que un año antes le había faltado. Seguramente algo tendrá que ver su nuevo monoplaza, que aunque siga perteneciendo al mismo equipo, no tiene nada que ver con lo que conducía el año pasado, algo más parecido a un carromato.

Hasta ahora hemos hablado de tres pilotos que estaban en las parrillas de F1 pero no son los únicos casos que se produjeron en Australia. Podemos entrar a valorar a Magnussen y Kvyat, pilotos a los que se les suponía que entraban en la F1 demasiado pronto y que sin embargo en Australia sorprendieron. Y gratamente, con el danés dando el primer golpe de efecto en la Calificación, sacando casi medio segundo a Jenson Button, todo un Campeón del Mundo. Ahí es nada. Un piloto por el que pocos apostaban pegaba un zas en toda la boca a todos aquellos que dudaban que estuviera preparado. El mismo Vijai Mallya, que rechazó su contratación, se debió de tirar de los pelos tras ver la actuación de Sergio Pérez, al que tuvieron que buscar destino en McLaren para poder colocar a la joven promesa danesa que rechazaba el dueño de Force India. Pero ¿no se había dicho que el chaval no merecía una oportunidad así siendo tan joven? Si en próximos gp’s no logra estar a la altura de esta primera carrera, pronto se dejará de hablar de él, pero algo nos dice que con la calidad que tiene y el coche que pilota, será difícil que suceda. Ahora bien, ¿que hubiera sucedido si hubiera debutado con un HRT como Ricciardo, o con un Marussia, por poner otro ejemplo? Que no hubiera hecho ni la mitad de ruido y el juicio sobre su calidad hubiera tenido que esperar a su ascenso a equipos mejores. Nos viene otro ejemplo más cercano a la cabeza, con la temporada de Alonso en Minardi. Sólo los muy entendidos le dieron mérito a esa temporada que hizo, no llegando a los grandes medios hasta 2 años más tarde, cuando debutó con Renault y se comió de un único bocado todas las críticas que tuvo que soportar Briatore por escogerle para sustituir a Jenson Button. ¿Alonso era el mismo en 2001 que en 2003?. Seguramente, pero el monoplaza no tenía nada que ver.

Vamos, en todo caso, ahora a por otro de los mencionados. Hablar de Kvyat es hablar de un caso parecido al del danés. Con todo en contra por ser el elegido por Red Bull, de repente pasa a ser una gran promesa tras su primer gran premio en Australia, y eso quedando por detrás de su compañero, Jean-Eric Vergné. La historia está por escribir todavía porque no tiene un monoplaza tan superior como lo tiene Magnussen, pero sólo él puede dar la respuesta entre si se consolidará rapidamente o pasará por momentos como los de Sergio Pérez, de la gloria al fondo y del fondo a la gloria. No hay más que recordar a toda la hilera de pilotos que han pasado por la cantera de Toro Rosso y de Red Bull y que ya no están en la F1, simplemente porque los juicios en la estructura austriaca es más radical: si vales, asciendes (si se puede en ese momento), si no, fuera de la F1.

“Tu compañero de equipo, quien te da de comer”

Parece que tener un gran monoplaza facilita conseguir los resultados y los elogios, pero no siempre es así. Sí, sin duda alguna, facilita la valoración que se puede conseguir como piloto. Pero aun con todo, no es la única herramienta necesaria para labrarse una reputación. Volvamos al Gp de Australia, y si nos vamos al año pasado veremos que lo ganó uno de los pocos cracks que hay actuamente en la F1, Kimi Raikkonen. El finlandés se ganó de manera bien merecida el reconomiento que obtuvo el año pasado, haciendo una gran temporada (ahí están sus resultados). Pero es al mismo tiempo el mismo Kimi que no ha logrado pasar del 7º puesto con un Ferrari al año siguiente. ¿Hablamos del mismo piloto? Sin duda, pero teniendo un gran coche igualmente (no olvidemos que es un Ferrari) no se ha adaptado de la misma manera que su compañero, Alonso, que durante todo el Gp estuvo por delante de él en todas las sesiones (Libres y de Calificación). Es el mismo piloto que el año pasado venció en este mismo gran premio y los focos y los adjetivos ya no son los mismos. ¿Volverán? Seguramente, en la primera gran carrera que tenga, y a lo mejor incluso amplificados por el hecho de batir a quien bate, un piloto tan reconocido como Fernando. ¿Qué queremos decir con todo esto? Que los adjetivos no sólo se ganan por el puesto que consigues o por el coche que pilotas, sino por el piloto a quien bates. Seguramente Alonso ha obtenido más reconocimiento por batir a Raikkonen este año que por hacerlo con Massa en todo el 2013. Algo parecido valdría para Nico Rosberg, al que no le salió tan bien batir a Michael Schumacher después de su regreso (ya que todos se empeñaban en decir que no había vuelto al mismo nivel) que hacerlo con un Lewis Hamilton al que todo el mundo supone al máximo de su estado de forma. Otro ejemplo, para Magnussen no hubiera significado lo mismo batir a Button que haberlo hecho con Sergio Pérez si este hubiera sido quien se hubiera quedado. Simplemente porque no tienen el mismo reconocimiento (Button es Campeón del Mundo y Pérez no). El mismo Bottas , por ejemplo, se quedó a sólo 0,1 seg. de Massa en Calificación, lo que jugaría más a favor del finlandés que del brasileño a pesar de que este le batiera. De Massa se espera más que batir a su compañero de segundo año por sólo 0,1 seg.

En resumen, tan bueno eres como el coche que pilotas, los resultados que consigues y contra quien los haces. No es por tanto extraño que los adjetivos sobre los pilotos varíen de año en año y de carrera en carrera, simplemente porque en la F1 no existe la memoria que abarque más de 2 semanas (incluso 1 dependiendo de las fechas de los grandes premios), ni hay mucho interés en lo contrario. Podríamos seguir hablando de pilotos que han visto como la percepción que se tenía sobre ellos variaba radicalmente, pero lo cierto es que a estas alturas queda claro ya que los juicios sobre calidades y prestaciones no son siempre todo lo objetivos y acertados que debieran. Simplemente porque los hacemos seres humanos, animales “racionales” llenos de subjetividades, opiniones propias y expectativas muy diferentes sobre lo que esperar de cada uno. Y siempre, además, con una memoria muy volátil. La F1 está llena de todo lo que somos y es por ello por lo que nos parece por momentos tan cercana, tan lejana, tan comprensible y tan ininteligible. Así es el juego y como tal hay que aceptarlo, aunque no por ello tengamos que dejar de manifestar cuando estamos a favor y en contra de lo que parece dar como cierto. Es esta cosa de ser personas. Por cierto, habíamos hablado del secreto para ser un gran piloto y no lo hemos dicho…¿o sí?…a vuestro juicio queda…

SIN COMENTARIOS

Dejar una respuesta