Competición El tiro en el pie de Montezemolo…unos “breves” apuntes

El tiro en el pie de Montezemolo…unos “breves” apuntes

Hace apenas una semana escribimos un artículo sobre Ferrari, Montezemolo, Domenicalli, Alonso y Raikkonen que dio la vuelta al mundo, poco más o menos. Tuvo un éxito brutal e incluso actualmente sigue recolectando nuevas lecturas, lo que no es sino una muestra del interés que despertó. Todo un éxito en líneas generales pero que con el paso del tiempo ha ido dejando algunas dudas que quedaron sin resolver. O mejor dicho, algunas de las líneas generales del artículo parecieron no entenderse. O incluso, el objetivo del mismo. Es por ello que quisiera hacer unos breves apuntes para despejar cualquier duda sobre las motivaciones del mismo.

No se enjuicia a Raikkonen por una carrera, sino a su presidente por su estrategia de usarle como medio para centrar el problema en los pilotos

Lo primero con lo que me he encontrado es que con independencia del hecho de si el lector se posicionaba a favor o en contra del artículo, algunos (y sólo algunos, gracias a Dios) entendían el artículo como una especie de juicio de las calidades deportivas de Alonso y Raikkonen, y especialmente del último. Nada más lejos. No era un artículo que fuera sobre pilotos, sino más bien sobre su Presidente y el Director del equipo, que son a los que realmente se enjuiciaban. Alonso y Raikkonen son 2 grandes pilotos, 2 de los 4 cracks (junto a Vettel y Hamilton) que al parecer del que aquí escribe marcan las diferencias en la actual parrilla. Y sí, no reconozco ninguno más, aunque lógicamente pienso que hay también grandes pilotos además de estos cuatro. Retomando, la idea que subyace tras el artículo no es la crítica a un piloto, sino a una estrategia por parte de su presidente, que tras un verano inquieto en la Scuderia, con un Alonso criticando por primera vez de manera abierta al equipo, decide liarse la manta a la cabeza y contratar a otra gran estrella para así desviar las miradas hacia otro lado y proteger la marca Ferrari del enaltecimiento de su piloto principal. Y lo mantengo ahora igual que lo escribimos anteriormente. Estaremos de acuerdo en que Massa había perdido el poco crédito que ya le quedaba y que era necesario un cambio. Pero de los cambios necesarios que Ferrari necesitaba para ganar el Campeonato de Pilotos, el de su segundo espada no era el primero en realizar, si siquiera el segundo. Y de realizarse, tenía muchos pilotos a escoger que no iban a tener que jugar el mismo papel que el que jugaba Fernando. Por un momento, nadie se imaginaba en el 2000 a Montezemolo fichando a Hakkinen para acompañar a Schumacher tras 4 años de sequía con el alemán al frente. Tendría a un Irvine, a un Barrichello o más tarde a un Felipe Massa, pero nunca a un Hakkinen, un Alonso o a un Raikkonen junto al alemán. Fichar a Kimi tenía un doble mensaje: decir que Ferrari es más importante que sus pilotos, poniendo al lado de Fernando otro del mismo status, para equilibrar la balanza con el equipo y que Fernando no se sintiera irremplazable. Y es más, para darle un toque deportivo, haciendo pensar al propio Fernando y al resto de los aficionados que Raikkonen llegaba para “subir el juego” de la escudería de Maranello, haciendo una traducción muy literal de una expresión inglesa.

Esa estrategia, tan ilusionante al comienzo de su desarrollo, se veía desde fuera como un regalo envenenado de su presidente a su piloto estrella por entonces. Un piloto que iba a ser más competitivo en carrera que un Felipe Massa ya algo más que amortizado, y que debería ayudar a que todos se esforzaran en dar su máximo para no quedar en evidencia. Ni su piloto principal ni los miembros del equipo. Con Raikkonen y Alonso al frente ya no habría excusas para que Ferrari no lograra el Campeonato. Pero, claro está, semejante regalo para el equipo era realmente un regalo envenado para su propio presidente. ¿Por qué? Pues porque desde el mismo momento en que el coche no se impusiera y fuera una continuación más de lo visto en los últimos 4 años, las miradas iban a dejar de apuntar hacia los pilotos y sólo iban a tener dos destinatarios: el presidente de Ferrari y el Team Manager del equipo de F1. Ni uno más. No tras despedir a Aldo Costa y que éste finalmente esté triunfando en Mercedes tras un año de acople y ya un 2013 exitoso para valorar su trabajo. No tras ser acusado de conservador para que sus sustituto en Ferrari, Pat Fry, que tan buenas ideas y desarrollos había liderado en McLaren, adolezca ahora de lo mismo que se le criticaba al ex Director Técnico italiano de la Scuderia. Y menos tras fichar a un James Allison que aunque se pudo encontrar el proyecto ya iniciado, comenzó su andadura ya en Septiembre del año pasado, antes de que los monoplazas comenzaran a desarrollar el trabajo aerodinámico que daría con sus formas finales. Y si bien a Allison se le puede conceder el beneficio de la duda (no es un proyecto iniciado por él), no hay que olvidar que Rory Byrne, el genio sudafricano que lideró el diseño de los Ferrari ganadores de la época de Schumacher, también estaba involucrado plenamente en este proyecto. Son 3 piezas de indudable valía y que finalmente se han visto abocadas de momento al mismo resultado. El Ferrari de 2014 no es un coche ganador, y ni siquiera está relativamente cerca de serlo (resultados concretos al margen). Y no puede ser que la unión de tres talentos de este calibre nos den con un monoplaza que esté a 1,2 seg. de otro que está diseñado por un equipo también compuesto de grandes talentos, pero que por momentos están un escalón por debajo de estos tres. ¿No será que falla quien los dirige?

allison alonson ferrari

Pero por si todo esto no fuera suficiente, entramos en que para el departamento de motores se contrata a Marmorini, alguien que no estuvo a la altura al sustituir a Gilles Simon cuando este salió de Ferrari. Por cierto, un Gilles Simon que ahora está en Honda desarrollando sus motores V6 para el 2015. Y no es que Marmorini no estuviera a la altura en Ferrari, sino que cuando fichó por Toyota los japoneses tuvieron de largo el motor más flojo de la parrilla, Cosworth aparte. Y todos estos fichajes durante todos estos años por no tocar la pieza principal, la de un Stefano Domenicalli que fue puesto por Jean Todt antes de marcharse y que desde entonces desarrolla su trabajo sin apenas encontronazos conocidos con un presidente de la FIA que con sus continuas decisiones no ha hecho otra cosa que perjudicar los intereses del que fue su antiguo equipo. Si alguien tenía dudas sobre el favoritismo de Todt hacia Ferrari lo único que puede dudar ahora es si realmente Domenicalli no es una especie de Caballo de Troya del francés.

La llegada de Raikkonen no ha cambiado las posibilidades del monoplaza en Calificación ni en Carrera. En Ferrari se sigue aspirando a lo mismo en cada Gran Premio.

Pero volvamos al artículo, para no desviarnos demasiado. El “disparo en el pie” con el que se titulaba el mismo no era sino una manera de poner de manifiesto que con la llegada de Raikkonen el coche sigue siendo el mismo obteniendo la misma clase de resultados en Calificación, y mostrándose tan lejos de los líderes en carrera, (1,2 seg. le separaron de media al coche de Alonso de los tiempos de Rosberg, añadiendo algo más de una décima en los tiempos de Kimi) como antaño. Y todo ello con posiblemente los 3 mejores Directores Técnicos que hay en parrilla (Byrne, Fry y Allison), Adrian Newey aparte. Cuando has cambiado los mandos intermedios de tu empresa de arriba abajo, has puesto a los 2 mejores operarios (pilotos) que hay en el mercado (parrilla) y los resultados siguen siendo los mismos sólo hay una estructura que puede tener la culpa: la dirección. De ahí el motivo del artículo y del titular del mismo, porque la estrategia de Montezemolo ha puesto en evidencia que las únicas piezas que faltan por cambiar son la del presidente y la del director del equipo. Justo aquello que quería evitar cambiar el año pasado a toda costa. La consecuencia, en esta ocasión, se multiplica porque ahora surgen rumores para sustituir al mismo presidente, cosa que se limitaba el año pasado a al Director del equipo de F1 (Domenicalli). Por eso el titular de “el tiro en el pie”. Por eso la crítica del fichaje de Raikkonen, porque no sólo no evita dejar de ver a Fernando como el salvador del equipo sino que lo engrandecerá aun más . Y lo hará por cuanto Raikkonen aun siendo un gran “carrerista”, ha flojeado en las calificaciones desde que consiguió ser Campeón del Mundo, pero sobre todo, desde que regresó a Lotus tras su periplo fuera del Gran Circo. Ni contra Massa ni contra Grosjean se mostró claramente superior. Y Australia no ha hecho más que ponerlo de relieve, aunque tiempo tendrá para tener mejores actuaciones que en Albert Park, claro está. Y como ya dijimos en otro artículo, siendo Alonso y Raikkonen dos grandes “carreristas” (quizás los mejores de la parrilla), la diferencia en calificación a favor de Fernando marcaría las diferencias entre ambos, engrandeciendo aun más al asturiano, que era lo que se quería evitar. Como dijo Montezemolo, los pilotos pasan, Ferrari permanece. Lo que quizás se olvidó añadir es que sus presidentes y sus directores también lo hacen, y en este caso, cuanto más pronto se dé cuenta, mejor que mejor…

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