Destacadas Prueba Volkswagen Polo Bluemotion, el enemigo de las gasolineras

Prueba Volkswagen Polo Bluemotion, el enemigo de las gasolineras

0

El Volkswagen Polo Bluemotion ofrece uno de los consumos más contenidos dentro de los utilitarios, gracias a un conjunto de soluciones mecánicas y aerodinámicas que lo sitúan como un modelo muy poco sediento.

Polo Bluemotion

Han pasado ocho años desde que Volkswagen empezó a utilizar la tecnología BlueMotion en sus diferentes modelos, permitiendo obtener un menor consumo y una menor emisión de CO2. Para conseguir esto, existen diferentes cambios respecto a otras versiones:

  • La altura de la carrocería es más baja debido a que se acorta el recorrido de los amortiguadores, mejorando la aerodinámica y permitiendo menor resistencia al viento.
  • Mecánicamente existen algunas modificaciones, como la mejora del filtro de partículas, el sistema Start&Stop o el desarrollo más largo entre marcha y marcha de las cajas de cambios manuales.
  • Los neumáticos que equipan tienen menor resistencia a la rodadura y admiten presiones mayores.

Inicialmente, las siglas BMT (BluemotionTecnology) se aplicaron en el Polo y posteriormente fueron acompañando al resto de modelos del fabricante. Actualmente, además del Polo, el Golf y el Passat también equipan esta tecnología. En esta ocasión nos ponemos a los mandos de la quinta generación del “ya no tan pequeño” de la familia para comprobar si verdaderamente es el más eficiente de su categoría.

Una imagen propia

Polo Bluemotion

Cuando observamos el Polo Bluemotion, se aprecian características que son propias de esta versión, con ligeros cambios en los paragolpes, taloneras más bajas, espejos más pequeños y un alerón que bordea ambos exteriores de la luna trasera. Todos estos elementos combinados con la rebaja de la altura de la carrocería en 15mm, ayudan a mejorar el coeficiente aerodinámico, con un Cx de 0,31 (en el Polo de fábrica tiene un Cx de 0,32).

Además de esto, los bajos han sido carenados y la parrilla y rejilla frontal, acabada en negro brillante, están prácticamente cerradas. El polo es un coche bastante atractivo y en su carrocería de cinco puertas hace que este modelo sea aún más polivalente y práctico en el día a día con un tamaño muy contenido, 3,97 metros. Las llantas de 15 pulgadas tienen un diseño específico y van calzadas sobre neumáticos 185/50.

Calidad en su habitáculo

Polo Bluemotion

No cabe duda de que en Volkswagen saben hacer las cosas bien y prueba de ello es el interior de este polo. La calidad que presenta es propia de modelos superiores y es una de las referencias de su categoría. El volante de tres brazos esta tapizado en cuero y presenta un buen tacto, al igual que el resto de los mandos. La consola central está orientada ligeramente hacia el conductor y en ésta se integra el sistema de audio, iluminado en el característico color azul de la marca y el sistema de climatización, con un funcionamiento clásico, mediante ruletas.

La tapicería es específica de la version Bluemotion

Los asientos delanteros son cómodos y de gran tamaño, lo que permite albergar personas de talla grande. Entre ellos se encuentra un reposabrazos con un pequeño cofre en su interior, ideal para guardar pequeños objetos. Los asientos traseros presentan un espacio correcto para dos personas, en el momento que se monten tres, el espacio será algo justo. Si bien, la altura al techo es amplia y nuestra cabeza no quedará muy cerca de él.

El maletero cuenta con una capacidad de 280 litros, que si abatimos los asientos traseros aumentará hasta los 952 litros. La boca de carga tiene una altura correcta, lo que facilita a la hora de cargar diferentes objetos.

Un motor lineal

Polo Bluemotion

El Polo Bluemotion monta un propulsor 1.2 TDI tricilíndrico que desarrolla una potencia de 75 Cv y un par máximo de 180 Nm. Acelera de 0 a 100 Km/h en 13,9 segundos y su velocidad máxima es de 173 Km/h. Un dato muy importante es que emite unas emisiones de Co2 de 89 g/Km, por lo que no paga impuesto de matriculación. Al principio, te tienes que “hacer” a su funcionamiento, no es un motor que tenga una respuesta instantánea y parece que por debajo de las 1800 vueltas está “vacio”. Tienes que recorrer unos kilómetros con él para darte cuenta de que es un propulsor suave y que lo que busca es la mayor eficiencia posible.

El consumo homologado es de 3,4 l/100 Km

Por encima de 2000 vueltas responde bien, por lo que si queremos realizar algún adelantamiento o incorporación apenas notaremos falta de potencia a partir de ese régimen. La caja de cambios es manual de cinco velocidades con un desarrollo más bien largo lo que ayuda a conseguir unos consumos más bajos. Hemos probado el Polo en diferentes situaciones y la verdad que las cifras obtenidas son sorprendentes.
Recorriendo tramos urbanos, carreteras secundarias y autovía circulando a velocidades legales y realizando una conducción tranquila, obtuvimos una media de 4,5 l/100 km, algo más de lo que anuncia el fabricante, pero aún así es francamente buena. El deposito de gasolina tiene 45 litros por lo que haciendo cálculos con la media obtenida tendríamos una autonomía de entre 1000 y 1050 km aproximadamente, así que rara vez tendríamos que parar a repostar en un viaje largo.

El Polo Bluemotion se comporta de una manera muy noble

Polo Bluemotion

Los primeros metros que circulamos por ciudad con el Polo son bastante placenteros, al ser un motor tan lineal, sin sobresaltos circulas de una manera relajada y tranquila. Gracias a su tamaño y a su peso (1150 Kg), la agilidad se convierte en un punto a favor para salir airoso de todas las situaciones. Aunque por ciudad se mueve como pez en el agua, el Polo Bluemotion se defiende muy bien en carretera abierta.
En autovía el rebaje de la suspensión no afecta al confort ya que tiene un tarado más bien blando, haciendo que los baches no sean tan molestos cuando los absorbe. No resulta un coche ruidoso pese a ser un motor diesel y su calidad de rodadura es aceptable para un modelo de su categoría. Su dirección presenta un buen tacto al igual que la palanca de cambios, algo que nos permitirá disfrutar en un momento dado en carreteras comarcales, teniendo presente claro esta, que tiene 75 Cv.

¿Merece la pena invertir el dinero extra de esta versión y obtener consumos menores?

Polo Bluemotion

La cantidad que hay que pagar para adquirir este Polo Bluemotion es de 16.610€. Su equipamiento de serie es bastante competo, incluyendo elevalunas delanteros y traseros eléctricos, volante de cuerpo deportivo de tres brazos, reposabrazos central delantero, indicador de presión de los neumáticos, Radio CD con toma auxiliar y USB, aire acondicionado, faros antiniebla con función de giro…Ahora bien, el Polo 1.2 TDI 75 Cv sin la tecnología BlueMotion, tiene un precio de 15510€ y un consumo de 0,4 litros más, por lo que hay que plantearse si esos 1000 € de diferencia merecen la pena, ya que el ahorro en consumo a la hora de repostar puede ser casi inapreciable.
Dentro de su segmento sus rivales serían el Toyota Yaris Hibrido, contando el japonés con un precio de 16.900€ o el Renault Clio dCi eco2 por 14.200€. Dentro de la familia del grupo Vag se encontraría el Seat Ibiza Ecomotive a un precio de **16.950€.
Las cantidades son similares entre estos modelos, por lo que aquí entra la “guerra” de la estética y gustos por parte del comprador. Hay que destacar que el Clio es el más barato, con una diferencia de 2300€. Sin embargo, solo se ofrece con carrocería de cinco puertas, mientras que el resto también ofrece la posibilidad de tres, un factor muy importante a la hora de compra dentro de este segmento.

Prueba
Diseño Exterior - 9
Diseño Interior - 8
Habitabilidad - 7,5
Seguridad - 7
Tecnología - 8
Motor - 9
Comportamiento - 8
Precio - 7,5
Periodista. Amante del mundo del motor y apasionado de todo aquello que lleve ruedas y gasolina, sobre todo de las viejas glorias de los años 80-90. En mis ratos libres intento ser piloto de Drifting. ¡Nos vemos en los circuitos!

SIN COMENTARIOS

Dejar una respuesta