Competición Red Bull venderá su equipo de F1…

Red Bull venderá su equipo de F1…

Red Bull venderá su equipo de F1 en 2-3 años. Un buen titular, sin duda alguna, pero que suena controvertido teniendo en cuenta el historial de éxitos deportivos de la escudería de Milton Keynes. Sin embargo, tiene su sentido y por ello lo intentaremos explicar de la manera más sencilla posible. Pero para no saltarnos pasos, comencemos por lo último que conocemos…

Hace relativamente poco han surgido ciertos rumores que intentan implicar al equipo Audi (grupo Volkswagen aka VAG) dentro de la F1. No es la primera ni la última vez. Es más, la idea de meter los motores V6 surgió en parte para lograr seducir a más constructores, siendo el grupo VAG la damisela más deseada dentro del salón de baile. Ese cortejo, que tuvo incluso sus momentos de ciertas posibilidades (a razón de quien cortejaba a la “dama”) se demostraron infructuosos al final, y pese al cambio de normativa en los motores y al hecho de comenzar todos de cero (o casi), no lo terminaron viendo claro y desistieron. Ahora, parece que existe un resurgir de ese rumor, que por supuesto Audi ya se ha encargado de desmentir. Pero el rumor lo coloca con un equipo en particular: si, efectivamente estamos hablando de Red Bull. Y por qué comprar Red Bull y no empezar todo de cero?. Por dos razones: es mucho más caro, y es más complicado conseguir el éxito en F1 desde cero que comprando una escudería que ya lo tiene. Dicho eso, ¿Dónde enlaza todo esto con el titular? Seguid leyendo…

Red Bull no es un constructor, es una marca de refrescos que se sirve de un deporte para lograr maximizar el conocimiento de su marca a través de la publicidad directa e indirecta que este le ofrece. En este caso, tener un equipo de F1. La marca invierte cerca de un 25% de sus ingresos (4.930 mill. facturaron en 2012) en acciones de Marketing, lo cual da una idea de cómo entienden el negocio. Y sus actividades en este sentido son mayoritariamente relacionadas con deportes y actividades de riesgo (F1, rallyes, Motociclismo, X-Fighters…). Pero dentro de toda esa filosofía, se puede emplear de muchas maneras el dinero. Y en F1 puedes patrocinar un equipo, ser su dueño, patrocinar la especialidad o todas esas cosas a la vez (o varias de ellas). No hay un único camino. Eso sí, su filosofía “Red Bull te da alas” tiene que cuadrar por algún lado. Y teniendo en cuenta que el historial de la escudería en estos 5 últimos años parece difícilmente igualable en las próximas temporadas, dado el carácter cíclico de la F1, todo parece indicar que la estrategia variará si el equipo tarda en repetir los éxitos pasados. Ir para atrás, disminuyendo los éxitos conseguidos anteriormente, no es algo que cuadre con el “Red Bull te da alas” que tanto proclaman. Y las acciones de Marketing no pueden (o al menos no deben) ir en direcciones contrarias, sino complementarse porque sirven a un único objetivo. Ir para atrás podría asumirse una temporada, o incluso dos, pero mantenerse como un estándar no sería asimilable para una marca que se sirve tanto de las acciones de este tipo para sumar un todo que mande un único mensaje. Si algo lo distorsiona, es probablemente mejor idea no agregar esa pieza al puzzle para evitar que el mensaje no sea contundente y claro.
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Pongamos el ejemplo de la F1 antes de que llegara el 2009, cuando Red Bull había comprado el equipo Jaguar para renombrarlo como Red Bull Racing Team. Las 4 primeras temporadas hicieron que fuera más complicada la idea de transmitir que Red Bull te daba alas. Por eso por entonces vimos mucha acción complementaria tipo mecánicos a lo Stars Wars, la capa de Superman de Coulthard, diamantes en los cascos…y todo aquello que diera la notoriedad que el equipo no conseguía por los resultados en pista. Pero si bien en aquel momento estaban empezando y se les podía pedir paciencia, hubo un momento donde ya no tuvieron más y presionaron, junto con otros equipos insatisfechos como Honda, Toyota y BMW, para que las cartas se repartieran de nuevo y pudieran tener más opciones de luchar por las victorias (algo reservado por entonces a McLaren, Ferrari y Renault). Ser un actor secundario no iba con Red Bull. Para darle más sentido a esta frase conviene recordar lo que dijo hace 7 meses sobre las posibilidades de abandonar la F1: “The question is not so much about whether it makes economic sense, but more to do with the sporting value, political influence and the like.” O lo que es lo mismo: no importa tanto el coste económico de la aventura como si sirve o no a los intereses de la marca. Si Red Bull siente que comienzan a ser un actor secundario, su necesidad de estar en F1 irá disminuyendo, y quien llegue con la oferta adecuada, se hará con el equipo.

Resumiendo, ¿quiere esto decir que el equipo tiene una fecha de caducidad determinada?. Sin ser algo tan concreto, es muy posible que así sea. Hay que tener en cuenta varios factores. La cada vez menor implicación de Adrian Newey en el equipo, las salidas de su mano derecha (Peter Prodromou) y del piloto que consiguió para ellos 4 campeonatos hace que su futuro no parezca tan prometedor tanto en cuanto en plena nueva era de los motores, los fabricados por Mercedes parecen tener una clara ventaja sobre el resto. Alguien podrá decir que Ricciardo promete pues ha batido a Vettel con regularidad y ha conseguido ya tres victorias. Pero ese mismo Ricciardo tenía un referente 4 veces Campeón del Mundo al que batir y suponía un reto motivador. Ponerle a Kvyat al lado no parece exactamente lo mismo, y un equipo que no tiene una referencia clara, cuando llegan los primeros problemas, puede enfrentarse a la necesidad de establecer un único camino que seguir y que los pilotos tengan opiniones diferentes. Si antes sabías que tenías un varias veces Campeón del Mundo al que hacer caso sí o sí, en una situación similar sin una referencia clara entre los pilotos las cosas se pueden complicar. Eso pasó en Milton Keynes cuando se llamaba Jaguar y sus pilotos eran Eddie Irvine (subcampeón del Mundo con Ferrari) y un prometedor por entonces Pedro de la Rosa, tenían enfoques diferentes sobre como hacer progresar al equipo. Tanto fue así que de ello surgió la prueba de Alonso con Jaguar: necesitaban una tercera opinión. Pasó de nuevo en 2012, cuando los difusores soplados perdieron protagonismo y había que decidir que escapes colocar en el Red Bull, los que se adaptaban a Webber o los que lo hacían a Vettel. Esto último se resolvió a favor del alemán, bicampeón por entonces y que había demostrado como ganar Campeonatos…pero en una situación similar, sin un Campeón del Mundo que tener como referencia, la cosa se puede torcer irremediablemente.

Red Bull no está tan lejos de volver a parecerse al equipo que conocíamos antes de 2009, con algunas diferencias, eso sí. Si McLaren pasó de un 2012 espectacular a tener 2 años realmente duros, en el caso de Red Bull la situación se puede dar con relativa facilidad. Sin sus pilares principales, un equipo no tiene por qué mantener el mismo nivel de rendimiento (que se lo pregunten a Lotus tras el saqueo de sus actores principales: Allison, Raikkonen y Boullier). Sin Vettel, con un Adrian Newey con menor protagonismo, sin Peter Prodromou y con los motores Renault lejos de los motores Mercedes (y ya sin el equipo de Enstone), las cosas no pintan tan bien como hace sólo 1 año. Ni Grosjean parece el mismo en 2014 que un año antes, con la referencia motivante de Raikkonen, ni a Ricciardo le parecerá lo mismo batir a Kvyat que a un 4 veces Campeón del Mundo como Vettel, con todos los respetos para el genial piloto ruso. En esa situación, con 2-3 años complicados, no parecería nada complicado que si una marca de automóviles llegara con la oferta adecuada, Red Bull aceptara, reduciendo su protagonismo y el posible impacto negativo de los resultados de F1 en su estrategia de Marketing global. Ya hemos visto pasos atrás en el pasado, como el de Renault cuando vio que ya no ganaba como antaño. No tiene por qué ser de la noche a la mañana, pero la aventura de Red Bull en la F1 tiene fecha de caducidad. Sólo falta saber el actor principal que tomará la sede de Milton Keynes, y en que preciso momento tendrá lugar la posesión completa del equipo. Eso si, si bien la F1 no cuadra a priori con el ADN de Audi o de muchas de las marcas del grupo VAG (su fama está en sus motores TDi, y por ahí la F1 no anda), no descartéis que alguna otra del grupo (las italianas como Lamborghini o Bugatti, incluso la inglesa Bentley ) u otras marcas dentro del mercado automovilístico puedan llegar a hacerse con el equipo si presentan la oferta adecuada. Red Bull seguirá estando en la F1 como equip hasta que los resultados dejen de servir a los objetivos que buscan. Y el futuro a medio plazo no juega a su favor…

Enlaces de interés:
http://www.telegraph.co.uk/sport/motorsport/formulaone/redbull/10720814/Red-Bull-owner-Dietrich-Mateschitz-threatens-to-quit-F1-over-Daniel-Ricciardos-exclusion-and-quieter-engines.html
http://www.marketingdirecto.com/actualidad/anunciantes/red-bull-invierte-el-25-de-sus-ingresos-en-acciones-de-marketing-y-con-la-ultima-se-ha-embolsado-ya-100-millones-de-euros/

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