Competición Suzuka y la bomba atómica de Alonso

Suzuka y la bomba atómica de Alonso

El GP de Japón ha terminado y mucho se está escribiendo acerca de las palabras de Alonso sobre la unidad de potencia de su McLaren-Honda. Las palabras en las que comparaba su motor con el de un GP2 en la casa de Honda (Suzuka es de su propiedad) no han sentado nada bien en el paddock, especialmente a Ron Dennis. Sin embargo, el asturiano no ha sido el único en quejarse, siendo su compañero Button el que comparaba la situación a “un samurái sin espada y sin armadura”. Ambos, de alguna manera, se sienten frustrados. No obstante, sólo en el caso de Fernando sus palabras están teniendo un gran eco ¿por qué?.

Mucho se ha escrito sobre la actitud de Alonso en los equipos en los que ha estado. Incluso alguien como Luca Colajani, antiguo director de comunicación de la escudería Ferrari en la época de Fernando, se ha atrevido a declarar en su blog que Alonso ya hacía ese tipo de cosas en Ferrari y Renault y que no le parece una actitud correcta para un equipo formado por un grupo de seres humanos, que tienen sentimientos, y a los que no ayuda en nada ese tipo de actitud. Pero…¿Cuándo ha estallado Fernando?¿en las primeras carreras?…no, a pesar de que desde el comienzo era evidente el desastre de motor que habían parido desde Honda. Ha aguantado pelear con los Manor y unos pocos monoplazas más durante 14 carreras…sin criticar a su equipo de manera clara, lavando la ropa dentro, apretando los dientes cuando le preguntaban los periodistas buscando una declaración amarilla, que diera titulares polémicos. Un bicampeón del mundo que fue fichado con la promesa de un motor que iba a ser la bomba…y que de momento lo único que da es para pasear por los grandes premios con más pena que gloria. ¿Y tiene que seguir aguantándose a pesar de que el director de motores prometa pódiums, más caballos que un motor Renault y estar a la par que Ferrari?…¡venga ya!

Las palabras de Fernando en Japón tienen un claro objetivo: decirle a Honda que a pesar de hacer oidos sordos, con promesas incumplidas continuamente, que tienen que cambiar. A él no le ficharon para darse paseos los Domingos, le ficharon para ganar. Con un gran sueldo, todo sea dicho, pero no cómo condición excluyente de tener un gran coche. Estaremos de acuerdo en que la ropa sucia se lava dentro, pero eso lo lleva haciendo durante 14 carreras y la progresión salta a la vista. Las palabras de Alonso en Japón tienen un claro destinatario, Yasuhisa Arai. El mismo del que se decía hace nada que Ron Dennis había pedido por escrito su destitución al presidente de Honda. Dennis, Boullier, Button y Alonso se han cansado del tipo optimista de ojos rasgados que promete mucho y no cumple nada. Boullier ha sido mucho más explícito que Fernando durante estas 14 carreras y nadie se ha llevado las manos a la cabeza (“McLaren quiere ganar ya, Honda algún día”). Ni Colajanni, ahora que tanto critica al asturiano. Button habló varias veces de la “vergüenza” de conducir semejante monoplaza. Nadie dije ni mu por ello. Alonso lo dice en Japón y ya se arma el lío. Y todo después de haberse mordido la lengua durante 14 carreras. Cosas que pasan.

Sinceramente, las palabras de Alonso no son fruto de un calentón, sino de un hartazgo que ha querido hacer público por fin cuando en el fragor de la batalla quedan algo más disimuladas. Como Dennis cuando ha dicho que “no son constructivas” para añadir a continuación que es “no recuerda peor temporada que esta”. Y es Ron Dennis. Y lo que dijo va en la línea de lo que decía hasta hace nada, cuando criticaba al motor japonés diciendo “que su chasis era de los mejores en las curvas” y que todo el mundo sabía donde eran rápidos y donde no, en lo que en su momento fua la mayor crítica pública al constructor japonés. La realidad es lo que tiene, que es difícilmente rebatible a pesar de todo lo que se quiera vender. Dennis, Boullier, Button, Alonso y Arai saben dónde está el problema. Las palabras de Alonso no descubren Roma, pero sí al menos señalan de una vez por todas en Japón a quien deben mirar. Un pueblo muy trabajador, constante y que no se rinde a la primera. No hay más que recordar que cuando lo tenían todo perdido en la Segunda Guerra Mundial tras la caída del frente liderado por los alemanes, necesitaron 2 bombas atómicas para rendirse. Toda una barbarie, un sinsentido en si mismo, pero que muestra hasta que punto los japoneses no dan su brazo a torcer. Las palabras de Alonso quizás sean su particular bomba atómica, la clase de bomba mediática necesaria para que Honda reaccione y cambie su aproximación a la disciplina. Estos no dan su brazo a torcer con facilidad, así que es posible que aunque se critiquen en público, se aplaudan en privado. Esto es F1, hay mucho más en juego de lo que se ve en las pantallas de televisión. Lo más relevante siempre sucede fuera de los focos.

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