Competición ¿Max Verstappen a Red Bull en el GP de España?

¿Max Verstappen a Red Bull en el GP de España?

Sí, tal como leéis en el titular, es una posibilidad más que cierta, un rumor muy fundado, que ha sido dotado de credibilidad por varios de los periodistas más renombrados de Inglaterra, como James Allen o Andrew Benson entre otros. Una opción que chirría para algunos y tiene lógica para otros, pero que no hace más que confirmar que los juicios en la F1 cambian a la misma velocidad que los monoplazas pasan por la Speed Trap de los circuitos. Ahora bien, ¿por qué? Y es más, ¿Por qué ahora?.

Ante la idea de subir a Max al Red Bull podríamos encontrar motivos para defender la idea o para pensar que es una locura sin sentido. Entre las razones para hacer lo primero podría pesar el asegurarse la renovación de la estrella holandesa ahora que se oyen cantos de sirena de otras escuderías, entre ellas Ferrari, por hacerse con sus servicios. Una idea que se combatiría ofreciendo a Max el coche estrella de la estructura de Dieter Mateschitz a cambio de firmar un nuevo contrato (que amplie su permanencia en Red Bull) y que terminara con las posibilidades de que Max se marchara hacia una Ferrari a la que sería muy difícil decir que no. Kvyat, más tarde o más temprano, dejará su hueco, porque el futuro en Red Bull tiene marcado el nombre de Max desde que le subieron en un monoplaza prácticamente sin experiencia en monoplazas. Eso es así, a pesar de que Carlos haya demostrado ser tan rápido como él. Simplemente por tres detalles: es rápido, agresivo y transforma eso en resultados. Una combinación rara de ver en la F1 actual, y por la que suspiran los aficionados, los periodistas y el paddock entero. Pero sobre todo hay un detalle a no ignorar: los destellos. Ha tenido esa clase de actuaciones que le han permitido estar ante los focos en el momento adecuado. Como todo en la vida, ha estado en el momento exacto en el lugar adecuado. Y eso en la F1 lo es todo…o casi.

Ahora echemos un vistazo a la tesis contraria. Porque frente a ello, habría quien podría pensar que estando en Toro Rosso, y batiéndose el cobre contra Carlos Sainz, que no le va a la zaga, madurará de forma mucho más segura que echándole a los leones contra un Ricciardo que ya batió a Sebastian Vettel (Tetracampeón del Mundo) y que podría precipitar que Max no llegara tan preparado como el australiano para poder hacerle frente y batirle. No es fácil decidirlo porque te puedes cargar todo un diamante en bruto antes de terminar de pulirlo. Y no se encuentran gemas de ese tamaño todos los días. Pero para eso está Marko, al que rara vez le tiembla el pulso para hacer y deshacer a su antojo en Red Bull. Para eso está, entre otras cosas. Y Marko tendría que haber visto destellos muy claros en Carlos para cambiar la idea preconcebida que tenía de Max. Y entre la suerte, la fiabilidad y otros múltiples detalles, a Carlos no le terminan de salir las cosas. No al menos para quitarle a Marko la idea de que Max es la elección. Carlos es rápido, técnico y disciplinado…pero Marko siente predilección por los “killers”. Carlos podría serlo, pero le ha faltado egoísmo hasta ahora. Ha pecado de buen chico. Es como los políticos que sacan nota en valoración personal mientras los que peor nota tienen ganan las elecciones. El objetivo final es lo que importa. Y si para ello hay que ser o parecer antipático, al final no estás en F1 para hacer amigos.

No voy a engañaros. Subir a Max en el Red Bull me parece muy probable. Ya se ha visto en otras ocasiones (que le pregunten a Pedro de la Rosa, que se ha visto ya en los 2 lados de la historia). Pero en este caso me dolería especialmente porque en Red Bull no se dan segundas oportunidades. Porque subir a Max significaría que Carlos tendría ya marcada la puerta de salida, salvo que Ricciardo decida coger las maletas y largarse rumbo a Maranello, claro está. Ya lo advertí en varias ocasiones, en diferentes artículos. Carlos no puede esperar a que terminen las temporadas para hacer balance, porque en la F1 se echan cuentas mucho antes cuando hace falta. Batir a Max en las calificaciones el año pasado fue algo que jugó en su favor, un detalle a tener en cuenta. De esos que se miran. Pero la diferencia en puntos con el holandés fue sin embargo más significativa, pues es de ahí de donde reciben dinero los equipos. El resultadismo, que se dice por ahí. Kvyat podrá bajar a Toro Rosso, y quien sabe luego, pero para Carlos tener que batirse con el ruso no le implicaría nada bueno. Si le gana, porque lo hace a un “desheredado” (implica poco mérito), y si no le vence, porque significaría tener pie y medio fuera de Red Bull. Suena fuerte el rumor, como otros que se convirtieron luego en realidad. Pero si finalmente no se da, Carlos debería interpretarlo como un toque de atención, de esa clase que implica la necesidad de ponerse las pilas, y pensar sólo en batir a Max por cuantos más puntos mejor…y si es con adelantamientos que atraigan los focos, tanto mejor.

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