AutoFM Prisión Red Bull…

Prisión Red Bull…

Red Bull es la mejor cantera que tiene la F1 para nutrirse de pilotos con talento. Una frase, una realidad, una certeza. No debería haber nadie que a estas alturas dudara de semejante afirmación. Es además la mejor manera de formarse sin invertir mucho dinero si quieres llegar a la F1. También podría ser otra de esas verdades indiscutibles. Pero si ambas podrían considerarse ciertas, también podría decirse que el precio a pagar cuando se llega al Gran Circo es demasiado alto. No eres ya un piloto, eres una inversión. Se ha pagado demasiado por ti como para pensar que tienes algún tipo de derecho. De repente, eres algo parecido a un prisionero que no tiene las llaves para salir de esa cárcel, a una mercancía con un único dueño, que además no suele tener muchas ganas de venderla. Así es Red Bull.

Entrar en Red Bull es prácticamente lo único que decides, ya que a partir de que entras dirigen tu carrera de la manera que ellos creen y entienden que puede beneficiar mejor a sus objetivos. No es terriblemente injusto si se mira desde el punto de vista de todo lo que han pagado hasta entonces, algo más de 2 millones de eur si has pasado por la GP2, GP3, World Series, F3, Karting…pero los intereses son leoninos. Lo estamos viendo con Carlos Sáinz y lo vimos en el pasado con otros pilotos como Jaime Alguersuari, Sebastian Buemi, Antonio Felix Da Costa, Antonio García, Vitantonio Liuzzi, Jean-Eric Vergne…son tanto los damnificados y tan mala su salida de la estructura que la reflexión acerca de lo que se da a cambio de pertenecer a ellos te deja con la sensación de que quien firma con ellos en realidad está pactando con el diablo. Sólo ellos deciden, tu opinión no vale nada.

Carreras prometedoras que se truncan porque ellos no ven más futuro contigo en su estructura. Es razonable, nadie les obliga a pagar por aquello en lo que ya no creen, pero ¿es por ello lógico y justo que te bloqueen a la hora de encontrar un hueco en otra escudería? Quien sale de Red Bull no lo hace para continuar de piloto titular en otro equipo. A bote pronto la única excepción es Liuzzi, que a fecha de hoy es el único que pudo escaparse sin por ello dejar de correr en la F1 (Force India y HRT para ser más concretos). El resto se han visto forzados a salir a otras categorías, como Antonio Felix Da Costa o Antonio García, que en la antesala de la F1 vieron como les mostraban la puerta de salida antes de tiempo, pero bajo contrato con Red Bull todavía, con lo que intervenían en la alternativa. Y cuando no, a abandonar la disciplina, como ese Jaime Aguersuari al que le ofrecían un contrato con Renault y al ejercer desde Red Bull la opción de renovación, se veía obligado a renovar para que un par de meses después le echaran de una patada en el trasero como a su compañero Buemi.

Entrar en Red Bull es entrar en una especie de prisión en el que si la cosas salen bien deciden cuando y como usarte en su proyecto de F1…y si salen mal, te puedes ir olvidando de seguir en el Gran Circo si has llegado, o de acceder por otro camino si estás a las puertas. Nadie les obliga a firmar por el equipo austriaco, podría decir más de uno, pero en una relación en la que está claro quién es la parte dominante, quien tiene el mayor peso en la balanza, hay cosas que no deberían estar permitidas. Sus contratos de permanencia no se han visto ni siquiera entre las operadoras de telefonía en España. Hay pilotos que, con mejor o peor criterio, optaron por no seguir en la estructura, saliéndose cuando pudieron porque tuvieron ese resquicio. Pero de los que lo hicieron, ninguno ha logrado luego acceder al Gran Circo como pilotos titulares. Las canteras de McLaren, Mercedes, Ferrari y Renault, en cambio, no atan a sus pilotos “de por vida” como si de vender tu alma se trataran estos contratos. Podremos encontrar a un Checo Pérez pasando por McLaren, a un Grosjean aterrizando en Haas, a un Hamilton fichando por Mercedes, a un Magnussen aterrizando en Renault y luego en Haas…o a un Fernando Alonso fichando por McLaren y Ferrari, los dos archienemigos de Renault. Pero el único movimiento similar que veríamos en Red Bull sería a Vettel fichando por Ferrari…cuando ya había conseguido 4 títulos para ellos y tenían el sustituto garantizado en un Daniel Ricciardo que le masacró cuando llegó al equipo de Milton Keynes. Los demás, el ostracismo.

Por todo ello, meterse en Red Bull es meterse en la boca del lobo: sabes que entras pero no si vas a salir y si de conseguir hacerlo, en qué condiciones lo harás. Si tienes un mecenas o dinero suficiente para progresar basándote en tu talento, Red Bull debe ser la última opción que elijas si quieres no tener que arrepentirte cuando llegues a la meta de aterrizar en el Gran Circo. Sáinz lo está sufriendo ahora, viendo como su equipo, sin darle opción a subir en la estructura hacia el equipo mayor (vista la demostración de talento realizada hasta ahora) no negocia su salida hacia otra escudería que sí le permita seguir creciendo. Si no puedes hacerle hueco, no tiene sentido seguir reteniéndole a sabiendas de que en su equipo actual se corta su progresión. Y en esas se encuentra Red Bull, cuyo jefe de equipo Christian Horner se atrevía a decir que sin ellos no estaría en F1. Si y no Christian. Os debe una cierta lealtad, pero tampoco de manera eterna. Si con Verstappen quedó claro que cuando amenazó con irse rápidamente se le ofreció la salida de degradar a Kvyat para subirle a él, con Carlos, si no hay opción, debes dejarle ir. Pero antes de hacer algo así, en Red Bull queman su casa. Eso antes que regalar a uno de sus pilotos a un equipo rival. Con Red Bull es lo que hay…

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