Pruebas SEAT IBIZA 1.0 75CV

SEAT IBIZA 1.0 75CV

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El nuevo Seat Ibiza ha recibido una completa puesta al día. Y aunque nada más verlo reconocemos la silueta de su predecesor enseguida nos damos cuenta que estamos ante un coche completamente nuevo. De echo nos recuerda quizás más a su hermano mayor, el Seat León.

Muchos han llamado al nuevo Seat Ibiza “mini León”. Juzguen ustedes.

 

Conviene recordar que estrena plataforma. En este caso la denominada MQB A0 que servirá, además, para los futuros modelos urbanos, incluídos los SUV, del grupo VAG. Apenas pasa de los cuatro metro por unos centímetros y sólo se fabricará en su versión de cinco puertas.

Aunque la renovación ha sido total su silueta nos sigue indicando que estamos ante un Seat Ibiza

 

Además, de momento, llega al mercado sólo con motorizaciones gasolina. Concretamente tres opciones con motor de un litro de cilindrada. El acceso a la gama se realizará con un tricilíndrico atmosférico de 75 caballos, el coche de nuestra prueba, y dos opciones turbo alimentadas con 95 y 115. Pero en breve llegarán las variantes diesel con motor 1.6 TDI y acabados de 80, 95 y 115 caballos.

Un diseño muy anguloso recorre toda la carrocería

 

Nos hemos decantado por la versión menos potente y equipada porque se trata, en buena lógica, de la más barata. Y en un segmento como este cobra especial importancia. Un compacto urbano ideal para aquellos con un presupuesto ajustado pero que le exigen a su compra que sea práctica, moderna y eficiente.

La parrilla delantera junto con sus enormes faros dan mucha personalidad al pequeño urbano de la firma de Martorell

 

El motor carece de turbo y eso se nota. Por eso se necesita ver la aguja del cuentavueltas por encima de las 2.000 para que haya un empuje aceptable. No cabe duda que las recuperaciones tampoco son su fuerte. Pero en su descarga debemos decir que este tricilíndrico se muestra especialmente suave y carente de vibraciones.

Un interior muy serio y cuidado es lo que ha recibido el Seat Ibiza de nueva generación

 

Aunque también debemos apuntar que es un coche agradable de conducir. Su salida desde parado se realiza con comodidad y sin necesidad de tener que jugar con el embrague para evitar que se cale. El tacto de su caja de cambios de cinco marchas es agradable, preciso y con unas relaciones dispuestas a sacar el jugo a los 75 caballos de su motor.

Desde el volante podemos manejar la radio, el teléfono o el ordenador de abordo

 

Nos ha gustado también el comportamiento de su chasis. Y lo decimos porque es muestra neutro y preciso en las zonas rápidas y ágil en los virajes más cerrados. Además en condiciones de autopista la suspensión es cómoda y no acusa en exceso las irregularidades del asfalto.

Las llantas de quince pulgadas de la versión más básica nos aseguran un buen agarre sin una excesiva cantidad de goma que arrastrar

 

Por dentro se nota que estamos ante un coche que se queda por debajo de los 12.000 euros. Hay gran cantidad de plásticos duros y los componentes parecen más enfocados a una buena durabilidad o practicidad que a la búsqueda de una imagen lujosa o deportiva. Ya vendrá la versión FR más adelante para demostrar que el Ibiza también puede ser un pequeño juguete deportivo.

El maletero está entre los mejores de su categoría

 

En su interior la marca tampoco ha querido arriesgar y su diseño es armonioso y proporcionado pero muy previsible. Todos los componentes están donde uno espera encontrárselos y la posición de conducción está muy bien conseguida.

Unos finos intermitentes integrados en los retrovisores le dan una imagen deportiva y juvenil

 

Sus asientos traseros están pensados para que dos adultos viajen con bastante holgura pero, como en casi todos los compactos del segmento B, la plaza central es estrecha. Con factor positivo añadir que dispone de adaptadores Isofix para dos sillas de niños. El maletero dispone de 355 litros que es un dato tremendamente bueno para este tipo de carrocería (un Ford Fiesta dispone de 303 litros).

En las plazas traseras hay espacio suficiente para dos adultos

 

La versión probada dispone del equipamiento necesario para no echar nada en falta. Con esto queremos decir que dispone de elementos como elevalunas eléctricos en todas las puertas, climatizador, control de velocidad de crucero, luces automáticas, llantas, ordenador de abordo, avisador acústico para el aparcamiento en la zona trasera… Ningún lujo pero muchos detalles que hasta hace bien poco eran complicados de ver en vehículos de esta categoría y precio.

Hasta en el acabado más sencillo existe una pantalla para ver la radio, el ordenador…

 

Otro dato importante a tener en cuenta es el del consumo. Para ello hemos realizado una conducción ágil y sin buscar la eficiencia tanto en ciudad como en tramos interurbanos. Y con esto hemos conseguido un consumo de unos 6 litros cada cien kilómetros. Quizás algo más alto de lo que nos esperábamos.

Como no podía ser de otra forma existen diferentes tomas de conectividad

Información clara y necesaria la que nos muestra el tablero de instrumentos

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