Destacadas OPEL GRANDLAND X: EL ÚLTIMO EN LLEGAR, EL HERMANO MAYOR

OPEL GRANDLAND X: EL ÚLTIMO EN LLEGAR, EL HERMANO MAYOR

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Esta semana ha llegado a mis manos el Opel Grandland X que es el SUV más grande del fabricante del rayo. Y es que por debajo de él están el Mokka X y el Crossland X, ambos más pequeños y de un tamaño similar entre sí.

Opel ha completado su gama SUV con la más grande de sus creaciones, el Grandland X.

Además el Grandland X se trata del segundo modelo que lanza Opel bajo la batuta del imperio francés PSA. De hecho este  es un modelo directamente emparentado con la firma del león pues comparte plataforma con su hermano el 3008.

Para ponernos en situación, estamos hablando de un todocamino de 4,47 metros de longitud que está diseñado para cinco ocupantes. Además pese a su altura y estética no puede llevar, en ningún caso, tracción total. Por lo tanto se tiene que conformar con tracción delantera.

En cuanto a su habitáculo me gustaría definirlo con dos adjetivos: espacioso y funcional. Sus asientos delanteros son cómodos y recogen bien el cuerpo proporcionándonos un buen confort de marcha. También me ha gustado su zona trasera en la que se pueden acomodar incluso tres adultos con un generoso espacio.

 

De entre los de su segmento, el Opel Grandland X dispone de un espacio interior muy bien aprovechado.

El maletero cumple a la perfección en función de las medidas del vehículo que estamos hablando puesto que cuenta con 514 litros, que crecen hasta los 1.652 litros abatiendo los asientos traseros. Además se trata de un espacio de formas regulares que facilita la tarea de colocación de nuestro equipaje.

Su panel de instrumentos así como la consola central gozan de una sencillez muy de agradecer. Este es un punto donde se separa claramente del Peugeot 3008. Y es que el Grandland X dispone de unos relojes indicadores tras el volante convencionales y de fácil lectura. Eso sí en la zona central del salpicadero podemos encontrar una pantalla multimedia desde la que manejar diversas funciones del vehículo como el navegador.

La calidad interior que se percibe está al nivel del segmento en el que va a pelear o incluso un punto por encima. De hecho me ha parecido algo mejor rematado que, por ejemplo, un Nissan Qashqai o un Kia Sportage. Lo que no te debes esperar es un interior lujoso. Eso no. Lo que te quiero decir con esta afirmación es que se trata de un habitáculo con sensación de fortaleza gracias al empleo de plásticos de calidad y acabados en piel en algunos elementos como volante, palanca o asientos.

Robusto y de calidad. Así es el interior del nuevo Opel Grandland X. Además cuenta con un enorme listado de opciones para equiparlo como cualquier rival del segmento premium.

El modelo que pudimos probar montaba un motor diesel de cuatro cilindros, 1.600 centímetros cúbicos y 120 caballos de potencia. Con él el Grandland X se mueve con una agilidad encomiable. A mí al menos me pareció estar llevando un coche con algún caballo más. Una sensación que debe venir de los excelentes bajos que aporta este propulsor que empuja con alegría desde apenas las 2.000 revoluciones por minuto.

La caja de cambios que puede probar fue la manual de seis marchas. Una trasmisión que cumple a la perfección su cometido. Y lo hace tanto por recorrido de la palanca como por tacto al engranar las marchas, así como por las adecuadas relaciones de cambio para sacarle partido tanto a la parte mecánica como a la parte ciclo.

En carretera se comporta de manera dócil y cómoda hacia los ocupantes. Aunque existen modelos de la competencia con la suspensión más blanda, el Grandland X no sufre de incómodos balanceos de carrocería. Su comportamiento es muy neutro y con mayor tendencia a subvirar debido a su condición de tracción delantera.

De líneas limpias, la carrocería del Grandland X está pensada para gustar a todo el mundo.

Además resulta muy agradable de conducir. Y lo digo porque hasta arrancar en parado resulta sencillo gracias al excelente empuje desde debajo de este motor. Un propulsor que hace una entrega muy lineal y progresiva de la potencia.

Con el añadido de que si tratamos de hacer una conducción relajada y en busca de la eficiencia podemos conseguir, en carretera, consumos cercanos a los cinco litros. Yo en la semana de test combinando ciudad, autopista y carretera a buen ritmo puse el ordenador de a bordo en un consumo de 7,2 litros.

No es un todoterreno. De hecho sólo dispone de tracción delantera. Pese a ello su altura libre al suelo le permite circular por caminos con tranquilidad.

Como os comenté más arriba todos los Opel Grandland X son de tracción delantera. Aunque para aquellos que en ocasiones tenga que circular por firmes con baja adherencia puede incorporar el sistema Grip Control. Se trata de un control de tracción más evolucionado que se ofrece conjuntamente con unos neumáticos M+S (aptos para firmes como el barro o la nieve) con el que nos puede sacar de algún que otro atolladero.

El más grande de los SUV de Opel incorpora la imagen corporativa de la marca en su frontal.

Su nivel de equipamiento tecnológico puede ser muy alto. Equipando elementos que hasta hace bien poco eran coto privado del segmento premium. Y lo digo porque tendremos a nuestra disposición la posibilidad de elegir para nuestro Grandland X elementos como el programador de velocidad activo con frenado de emergencia, un asistente para el aparcamiento o incluso un sistema de cámaras de visión cenital del vehículo.

El precio de un Opel Grandland X 1.6 CDTI de 120 caballos con caja de cambios manual y acabado Excellence es de 22.400. Una tarifa que seguramente podrás mejorar acudiendo a un concesionario de la marca gracias a alguno de los descuentos que suelen ofertar.

La pantalla multimedia, que está integrada en la consola central, incorpora cámara de marcha atrás para facilitar las labores de aparcamiento. Además cuenta con un buen maletero para los que les gusta viajar con la casa a cuestas.

 

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