Competición

Ya está. Ya se ha terminado. Una temporada más de F1 que ha pasado a los libros de historia, de circuito en circuito, de país en país, de continente en continente. Con mejor o peor recuerdo de la misma, eso sí, pero bueno, eso ya es otra historia. Una temporada más en la que un piloto ha sido coronado campeón y el resto se han terminado conformando con las migajas. Las migajas de la F1. Y de esto va a ir hoy este artículo. Porque desde el segundo hasta el último, todos se conforman con las migajas que deja el Campeón. Empecemos…

EL SEGUNDO, EL PRIMERO EN RECIBIRLAS…

En F1 el primero en recibir las migajas siempre es el subcampeón. A Rosberg le ha tocado este año, como ya le tocó el año pasado. Repite por tanto. Y si antes de coronarse su compañero británico como Campeón del Mundo te podías encontrar quejas sobre su rendimiento por todas las redes sociales…tras quedarse matemáticamente sin título, no se sabe muy bien cómo ni porqué, el alemán más español de la parrilla ha recuperado la forma y ha enlazado poles y victorias con una facilidad pasmosa. Las mismas que se le negaban antes. De repente ¿ha resurgido cuan Ave Fénix o se le han dejado las migajas que ya no necesitaba su compañero Campeón? Permitidme que piense lo segundo. Hacer doblete por segundo año consecutivo al tiempo que se maquillaba la ausencia de lucha entre los dos compañeros merecía que las migajas viajaran en el monoplaza del mejor embajador de Ibiza. De repente, así como si nada, Nico Rosberg vuelve a ser bueno. Migajas.

Empezamos por Rosberg, porque por orden lo merece, pero quizás las más relevantes deberían ser las italianas. Y decimos más, las ponemos en una ciudad: Maranello. Porque si no puedes ser Campeón del Mundo, que menos que emplear la postura de que has experimentado una notable mejoría respecto a la temporada pasada. Y es de perogrullo tras la hecatombe de la temporada pasada. Pero en Ferrari lo venden este año como un verdadero logro. Lo han descubierto al fin…se puede vender un tercer puesto en el Campeonato como una gran cosa para Ferrari. Sí, al equipo que sólo le valía ganar el Campeonato en temporadas anteriores, al que quedar segundo le sonaba a fracaso, ahora quedar tercero le sabe a gloria. Migajas. Que si gran ambiente, que si tres victorias, que si espíritu de equipo…vale, muy bien ¿y el Campeonato dónde está?. En las vitrinas de Mercedes por segundo año consecutivo. ¿Y Vettel? Tercero. Miedo me da pensar lo que se habría dicho de Fernando y Ferrari si hubieran continuado un año más juntos y el astur hubiera terminado tercero. Miedo del de verdad. Así que lo dicho…migajas. Alemanas e italianas, pero migajas al fin y al cabo.

Pero aquí no se libra nadie. Porque para migajas las de McLaren. Uno no hace más que oír teorías sobre el rendimiento del coche en Abu Dhabi, basadas en las últimas vueltas de un monoplaza con neumáticos superblandos nuevos y con la gasolina en sus últimas gotas en un circuito muy particular. Que sí, que mejor eso que nada, pero ¿de verdad vamos a esbozar una sonrisa con eso tras la nefasta temporada de McLaren-Honda? ¿Tan minúsculas son las migajas del equipo de Woking?. Dos segundos y medio. Casi nada. Eso es lo que tiene que encontrar McLaren el año que viene…más todo lo que mejoren el resto. Total, entre tres segundos y medio y cuatro….tirando por lo bajo. Así que si la esperanza es lo último que se pierde, en McLaren la mantienen ahora con 2 vueltas mágicas del asturiano. Genial, si no decimos que no, pero ya pueden estar trabajando duro para el año que viene porque estas migajas no valdrán en 2016. Llámale la exigencia de tener los pilotos que tiene, llámale la historia de los Campeonatos cosechados por el equipo de Ron Dennis, o incluso el misticismo de su pasado con Honda…pero saben en Woking que estas migajas no les sirven ni ahora ni en 2016. Para vender motos, mejor un concesionario.

ENTRE LO PATRIO…

Sin embargo, aunque todo lo anterior parezca cruel, no se le acerca ni por asomo a los que incluso se han quedado sin las ya mencionadas migajas de la F1. Porque aunque puedas vender tu temporada de muchas maneras, hay veces que la realidad es tan tozuda que no te deja ni un triste consuelo con el que irte de vacaciones antes de volver al trabajo. Veamos, y empecemos por lo patrio. El año en el que McLaren ha parido su peor coche, Alonso no se ha podido permitir ni siquiera el lujo de batir a su compañero de equipo para mantener la racha de imbatibilidad. No es algo novedoso además que Button venza a un compañero a priori más talentoso que él (como ya hizo con Hamilton cuando Jenson se unió a McLaren), pero para un Alonso que venía de fulminar a Raikkonen no ha debido ser fácil este trago. Ni las migajas, oigan.

Y eso mismo ha pasado con Sainz, que tras un comienzo de temporada espectacular ha visto como la fiabilidad y su propio equipo (con esas paradas en boxes nefastas) han parecido tener como único objetivo dejarle sin las migajas de terminar el año acercándose a Verstappen. Que sí, que en Calificación le ha batido, pero en este deporte esos datos se olvidan rápido en cuanto se va uno a la tabla de puntuación. Justo o injusto, pero está hecho así. “No lo he inventado yo”, que diría la canción. De momento, ni las migajas de terminar puntuando en Abu Dhabi. Sensaciones, todas buenas. Hay madera ahí dentro, pero sin rematar la faena, en este paddock se cometen muchas injusticias. El año que viene será un todo o nada, y ahí sí que habrá que poner toda la carne en el asador porque con sólo las migajas le mandarían para casa. Así son en Red Bull y Toro Rosso.

Y de Merhi, casi mejor ni hablar. Se le ha atragantado el coche o el coche se ha atragantado con él. Pero que se esperaba más de Roberto contra un compañero como Stevens pues es algo que creo que estaremos de acuerdo. Que si el motor o que si el dinero, pero al final con lo que se quedan los jefes del paddock es con lo que ven. Y lo que tienen los equipos pequeños como Manor es que o arrasas a tu compañero o eres invisible al resto del Paddock, porque con esos coches no te luces. Y nunca entran en porqués. ¿Injusto?, sí, y mucho, pero es lo que hay. Y salvo cambio sustancial, Merhi de momento sigue siendo invisible. Ojala cambie su situación, eso sí. Queremos seguir viéndole en las parrillas. Pero ahora, para ello, necesitará dinero.

NO NOS OLVIDAMOS DE…

Y salgamos de lo patrio para terminar. Pero sigamos con los pilotos. Y si seguimos con ellos no podemos obviar el año de Felipe Massa, de Nico Hulkenberg y de Kimi Raikkonen. El primero porque salió de Ferrari buscando el estatus de piloto número uno que en Maranello se le negaba. Y otro año más se ha encargado de negárselo a si mismo. Hasta Claire Williams dudó en renovarle. Ni en Williams contra Bottas (que es un gran piloto, pero no es Alonso) ha podido obtener ese rol. Ni las migajas de batir a su compañero ni un final con podio (que por coche podría). Nada. Nothing. Todo terminó para el brasileño en esa última curva de Brasil hace ocho años. Podios y victorias de por medio, la sensación sigue siendo que Bottas es mejor material que Felipinho. Y si no, ahí queda la clasificación.

Pero si Massa puede decir que al menos ha visitado el cajón en varias ocasiones, el siguiente invitado no. Hablamos de Hulkenberg, del que tras la victoria en Le Mans no hemos obtenido más titulares en F1. Checo lo ha superado, hasta subió al podio. Y la gloria de la regularidad frente al mexicano no le ha servido ni siquiera este año. Las migajas, en la F1, le han dejado de lado. Lo que le dieron en Le Mans, se lo quitaron en el Gran Circo. Cosas del karma. Demasiado premio para no restárselo por algún lado. Y ha tocado este año. Y Habíamos dicho que íbamos a hablar de Raikkonen ¿verdad? Pues sí, no faltaremos a la cita, porque si bien el finlandés ha mejorado, ha sido batido de nuevo por su compañero de equipo. Se llevará mejor o peor con Vettel, pero el resultado deportivo sigue dando la razón a los que creen que lleva dos años estando por debajo de su mejor versión. Alonso casi le triplicó en puntos, Vettel casi lo dobló. Lo mismo lo puede vender como una mejora ¿migajas quizás?…cosas de la F1.

Red Bull seguirá como equipo de F1 en 2016. Y lo hará porque tendrá motores con los que correr. Así de sencillo. Horner lo ha confirmado. Y la BBC, a través de Andrew Benson, uno de los más reconocidos periodistas británicos de F1, se ha hecho eco de ello. La solución, por lo que parece, podría venir de la mano del que hasta ahora era su suministrador oficial de motores, Renault, algo que ya se comentó la semana pasada. La marca gala les proveerá de las unidades necesarias para seguir corriendo. Eso sí, con una particularidad: no lo harán la parte híbrida correrá por cuenta de Red Bull. Esa es la alternativa más viable dadas las negativas de Ferrari y Mercedes.

Christian Horner declaraba lo siguiente: “Estamos comprometidos con estar en la F1 el año que viene y en el futuro. Estamos trabajando duro para poner encima una propuesta lo más competitiva posible”. Unas palabras que tranquilizan a todos aquellos que dudaban de la presencia de la escudería austriaca en el Gran Circo. Para remarcarlo, Horner destaca: “Espero que para el final de la temporada estaremos en posición de anunciar cuales son nuestros planes”

Las declaraciones de Horner ponen de esta manera fin a la incertidumbre que existe con el equipo austriaco, que vería en esta posible solución, motores Renault de “marca blanca”, su salida a una situación que se empezaba a complicar dados los plazos para diseñar, construir y probar el monoplaza en el túnel del viento. Renault dejaría de ser asociada a Red Bull, que tendría que renombrar sus unidades de potencia con otra marca. Ejemplos hay en el pasado, y más con la marca francesa, que vio como sus motores se emplearon con la denominación Supertech o Mechacrome. Otros, como Cosworth, vieron sus motores renombrados en Minardi bajo la denominación European, con los que corrió Fernando Alonso en 2001.

El poco tiempo transcurrido hasta ahora y el hecho de que Red Bull vaya a montar la nueva especificación del motor Renault subrayan más las palabras de Horner. El motor empleado, por lo que ya se leyó en diversas webs la semana pasada, sin embargo, no será el que diseñe Renault para 2016, sino la última especificación de esta temporada, que usarán finalmente en el equipo austriaco en las dos carreras que quedan. Este será el motor que sirva de base para la nueva unidad de potencia de Red Bull, que con sus propios recursos y la experiencia ya comentada de Illmor (de Mario Illien) y ALS, creará la parte híbrida de la que ya será su propia unidad de potencia. Un Mario Illien que ya trabajó en el motor Renault esta temporada pero cuyas ideas se descartaron en beneficio de la del propio departamento de competición de Renault.

Sin embargo, si Illmor no estuviera involucrada, como Mario Illien aseguraba estos días, otras opciones podrían estar sobre la mesa para trabajar con dicha base. Bruno Michel, que ya estuvo detrás de Supertech y Mechachrome, podría ser una de ellas. Por no hablar de la opción de fichar personal de otros fabricantes para crear su propio departamento de motores con la base de Renault. En Cosworth, por ejemplo, llegaron a diseñar y construir su propio motor V6. Ahí tendrían otra oportunidad para comprar una unidad de potencia entera o simplemente el know how de la parte híbrida. El caso es que la opción más probable sigue siendo usar como base la parte térmica (ICE) de la unidad de potencia de Renault. Carlos Ghosn podría haber llegado a este acuerdo a cambio de otros favores, como son los emolumentos que tendría que percibir la marca gala por continuar en la F1. Esto explicaría la cercanía en el tiempo de la declaración de la continuidad de Red Bull y la de la compra por parte de Renault del equipo Lotus (que ya les perteneció en su momento), para el que ya se han asegurado la vuelta de Bob Bell. En F1 muchas decisiones están interconectadas y estas dos podrían ser perfectamente un ejemplo de ello.

La cuestión, en todo caso, que permanece como una incógnita, es si toda esta base será o no suficiente para desarrollar un motor competitivo de cara a la próxima temporada. Algo que a estas alturas de temporada está todavía por ver. Las experiencias anteriores de casos parecidos no fueron ganadoras, pero sortear la próxima temporada es de momento la única manera de optar a un nuevo motor en 2017 vistos los planes de la FIA para que ingrese un nuevo suministrador de motores. Como dijo Ecclestone, todo parece encaminado ya con Red Bull. Y si Bernie lo dice, es que el plato ya está cocinado. A falta de presentación ante el ansioso cliente, claro está…

El motor Honda, la principal debilidad de los monoplazas de Fernando Alonso y Jenson Button, por fin mejora. Tras la introducción de los cambios, con los 4 últimos tokens que les faltaban por emplear, la situación ha experimentado una cierta mejoría. Y lo hace por encima de las expectativas, lo cual es una verdadera novedad esta temporada, acostumbrados en el equipo de Woking a que el motor no respondiera a las altas expectativas que siempre mostraba Yasuhisa Arai, director del proyecto Honda para la F1. En esta ocasión, su rendimiento ha sorprendido tanto que estas han sido las declaraciones de Eric Boullier:

“Fue muy positivo. Batió todas las expectativas sobre los datos, las medidas que dio en el banco de pruebas. Funcionó de acorde al plan previsto, y ha mejorado” declaraba Boullier con respecto al rendimiento del motor japonés. Unas declaraciones que además invitan a un cierto optimismo en las carreras que quedan por disputarse esta temporada. Sobre el porqué no se ha usado más allá de los Libres del viernes en Sochi, el francés declaraba “Introdujimos el motor aquí porque sabemos que es un diseño de pista que no se adapta bien a muestro paquete, así que lo usaremos desde la carrera de Estados Unidos”.

Yasuhisa Arai, por el contrario, olvidaba el optimismo que le había caracterizado esta temporada y aunque se declaraba satisfecho por el rendimiento del motor, admitía que la potencia todavía es el talón de Aquiles del motor japonés: “en este circuito, en lo respectivo al motor en si mismo, ha existido una mejora programada, pero la potencia total, con el despliegue (de la parte híbrida, la que habitualmente falla), es todavía débil”. La unidad de potencia de Honda todavía no está por encima de sus rivales, pero es una buena señal el ver que el optimismo se haya trasladado a Woking y la sensatez a Sakhura. Algo que de no ser por las declaraciones, parecería ciencia ficción.

Sin embargo, a pesar de las mejoras, lo cierto es que la descarga de potencia sigue siendo el talón de Aquiles de la unidad de potencia japonesa, algo que hasta que no se termine la temporada parece que no podrá ser implementado, dado el uso de múltiples tokens que ello requiere. Pero si hay una enseñanza positiva que se puede sacar de estas dos últimas semanas es el hecho de que las quejas públicas de Alonso durante la carrera de Japón no han caído en saco roto. Lo que consideramos entonces como la bomba atómica que el asturiano lanzó “adrede” públicamente para que en Sakhura espabilaran de una vez, parece que han funcionado. En Japón parecen haber espabilado dada la ofensa pública que supusieron para ellos las palabras de Alonso, alguien muy aficionado a estudiar la cultura japonesa. Heridos en su orgullo, los japoneses han reaccionado, como era de esperar por otra parte. Fernando sabía lo que hacía.

En Sakhura parece haber un cambio en el enfoque que parecen tomar, aceptando ayuda externa y dando por fin con unidades de potencia que funcionan mejor en la realidad que en el banco de potencia, lo cual es un gran avance. Hasta Arai se ha vuelto sensato. Han dejado de vender humo y han dado con mejoras que realmente funcionan. En Estados Unidos no les llevará a las primeras líneas de parrilla posiblemente, pero es probable que suponga un gran paso adelante. Y eso, en una McLaren-Honda que hace tiempo que no avanza significativamente, podría ser la primera gran señal. El Sábado, en el Circuito de las Ámericas, tendremos el primer juicio. El Domingo, el veredicto nos dirá si el optimismo de McLaren está justificado.

El GP de Rusia tenía dos protagonistas antes de empezar la carrera: Vladimir Putin y Carlos Sainz. El primero, como habréis adivinado, no es ningún nuevo piloto, sino el presidente de Rusia, que tiene en este circuito su apuesta más personal y hace valerlo mostrándose como el “mandamás” que es. Pero si lo de Putin viene del año pasado, cuando se inauguró el Gran Premio por primera vez, el protagonista de esta edición era por derecho propio Carlos Sainz. Tras su brutal accidente del sábado, verle disputar la carrera ya era todo un éxito personal. La atención del paddock ya se la había ganado por derecho propio con el mero hecho de salir a disputar la carrera. ¿Y luego? Luego es lo que viene a continuación…

La carrera de Carlos fue realmente buena por varios motivos. El primero de ellos era el hecho de superar las primeras vueltas sin cometer errores, tras toda la presión que suele existir en estos casos por cometer una heroicidad que te lleve a los titulares del fin de semana. Tomarse la carrera con calma, sin perder los nervios, con toda la adrenalina acumulada tras todo lo sucedido en apenas 24 horas ya es un hecho notable. Pero además tomar las decisiones adecuadas, haciendo los adelantamientos necesarios sin miramientos, y llegar hasta la 7ª posición (con opciones a la 6ª) partiendo último entra en el terreno de lo milagroso tras un accidente como el que Carlos tuvo, en el que estuvo a punto de no contarlo. La carrera, en este sentido, es todo un ejemplo para ponerlo en las escuelas de karting, por actitud ante un fin de semana como el que Carlos tuvo.

Dicho eso, hoy pondremos un “pero”. Doloroso, pero a fin de cuentas hay que ponerlo. La F1, como deporte y negocio que es al mismo tiempo, sólo entiende de resultados. Es duro, injusto a veces, pero es como funciona esto. Y la verdad es que verle no acabar la carrera tras este fin de semana nos dolió especialmente a todos. Y por partida doble, ya no sólo porque Carlos no halló el tan merecido premio que sin duda debía ser suyo, sino porque este tipo de resultados no se suman en el casillero y al final del año se te juzga por la cantidad de puntos que has metido en el zurrón. Carlos ya ha brillado varias veces este año, realizando actuaciones muy meritorias y demostrando que cuando menos no tiene nada que envidiar a su compañero de equipo, Max Verstappen. Sin embargo, los resultados le han sido esquivos. En la mayoría de los casos por cuestiones de fiabilidad, todo sea dicho. Pero Carlos tiene que empezar a ser dueño de su propio destino, y por lo visto hasta ahora, de momento este le domina más a él.

Da rabia, pero es que la F1 no funciona por lo que pudiste hacer, por los “y si” tan famosos a los que nos aferramos cuando un resultado no nos gusta.. Carlos tiene 2 años para convencer que tiene derecho a tener su oportunidad en un equipo más grande que Toro Rosso, sea este Red Bull o cualquier otro equipo de la parrilla. Quién sabe si menos, teniendo en cuenta la situación de Red Bull en la F1 actualmente. Hay dos vías a estas alturas de Campeonato: o igualar / superar a Verstappen en puntos a final de temporada…o hacer algo muy remarcable que quede en las retinas de los jefes de equipo ahora que se termina el Campeonato. Hoy casi lo consigue, lo tenía todo a su favor a mitad de carrera. Si llega a aguantar, podría haber llegado en 4º/5º lugar visto lo sucedido con Raikkonen y Bottas en la vuelta final, pero al final no se concretó. Y es lo que le está faltando, cerrar el gran trabajo que realiza todos los fines de semana y que sin cerrarse, cae en agua de borrajas.

A Carlos le quedan 4 carreras, 4 oportunidades para brillar y sumar puntos dominando su destino. Carlos tiene que terminarlas, sumar y marcarse un resultado de campanillas de los que dejen recuerdo. Es más fácil decirlo que hacerlo, pero teniendo en cuenta la incertidumbre que rodea el futuro de Red Bull, debe empezar a mirar más por si mismo. A Max no le ha costado hacerlo y hasta en el equipo han aplaudido esa actitud públicamente. Y desde fuera se ve como la actitud de un ganador. Carlos debe terminar el trabajo, concretarlo en resultados y brillar. No es fácil, ¿pero quien dijo que la F1 lo fuera?. Carlos tiene la calidad de sobra para hacerlo. Así que ¡a por ellos, Carletes…!

Carlos Sainz ha sufrido un grave accidente en el circuito de Sochi durante la disputa de los Libres 3, al intentar frenar para afrontar la curva nº 13 del trazado ruso. El monoplaza del madrileño se ha descuadrado en pleno apoyo durante la frenada, lanzándole contra el muro izquierdo y enfilando desde entonces a toda velocidad su posterior impacto contra las protecciones “techpro” de la citada curva, bajo las cuales se ha sumergido debido a la velocidad que llevaba y a la baja altura del morro de su monoplaza. La tensión a partir de entonces comenzó a crecer.

Las imágenes, repetidas varias veces, no tranquilizaban, buscando todos una respuesta de la FIA, de su equipo, de su representante, debido a la fuerza del impacto. Instantes donde cualquier posibilidad parecía poder ser cierta. Finalmente, las declaraciones de la FIA, el equipo, Borja Ortiz-Echagüe (su representante), y las imágenes del piloto levantado su pulgar desde la camilla tranquilizaban a todo el paddock, los aficionados y la prensa en general.

La FIA, a través de uno de sus representantes, declaraba: “El piloto está consciente, está bien. Ha tenido un cierto impacto, ha sido extraido (del monoplaza) y está bien. Habló con los doctores, así que creemos que aparentemente está bien. Necesitamos ver cuando aparentemente estará un poco mejor, veremos que sucede. Necesitamos ver lo que pasa cuando la adrenalina baje”

“Está consciente, habla, e incluso ha intentado quitarse el casco por si mismo. Así que son noticias realmente buenas. Habló con el doctor, eso es lo más importante.”

Franz Tost, mientras tanto, declaraba lo siguiente a la BBC: “Difícil de decir (que participe en la sesión de Calificación), primero debemos ver en que condición está, pero creo que difícilmente estará en la calificación porque no queremos correr riesgos. Situarle inmediatamente en el coche parece un poco arriesgado, pero esperaremos y veremos”.

El accidente, en cualquier caso, abre una vez más las preguntas acerca de la seguridad en los circuitos, vista la tardanza en extraer al piloto de su monoplaza por parte de los comisarios de un gran premio en el que la carrera de GP3 de ayer se disputó en unas horas donde ya no había luz natural y en la que era prácticamente de noche. Las protecciones en este caso hicieron su trabajo, pero el gran premio en general ha sido puesto en duda dados sus numerosos fallos de organización, con otro ejemplo como el de la mancha de combustible provocada por un camión de la propia organización. En cualquier caso lo importante es que el piloto está bien, y que más pronto que tarde le veremos de nuevo apretar el pedal del gas. Si el fallo fue propio, del monoplaza o de cualquier causa externa es algo que se irá viendo según avancen los acontecimientos. Lo importante ahpra mismo es Carlos y de momento, por las noticias, parece que está bien. Eso es lo único importante ahora mismo.

Jenson Button a Renault, así como suena. Ese es el último rumor soltado por la prensa inglesa, que ven en la escudería de Enstone la posible vía de escape de Button si el acuerdo con Ron Dennis no se termina de cerrar. Un acuerdo que pese a las palabras del mandamás del equipo de Woking, no está cerrado, como el propio Jenson recalcó tras conocer las declaraciones de Dennis. La opción, lejos de ser una quimera, tendría en el británico el piloto de referencia necesario para la nueva escudería Renault, necesitada de un primer espada tras la salida de Grosjean. El único piloto confirmado hasta la fecha, Pastor Maldonado, hace necesario que el equipo disponga de un piloto que sea fiable, puntúe regularmente y pueda llevar la dirección técnica del equipo, toda vez que el venezolano se ha demostrado incapaz de ejercer ese rol hasta la fecha.

La posibilidad de fichar por Renault es tan cierta como la disputa que Jenson mantiene con Ron Dennis, reacio a pagarle el incremento que estipulaba su contrato, que aumentaba su ficha un 50% respecto a sus actuales emolumentos (establecidos alrededor de los 12 mill. de dólares). A favor de este movimiento, además, estaría Alain Prost, admirador del piloto inglés y que se rumorea que podría adquirir un 10% del equipo Lotus en esa apuesta conjunta que sigue esperando el cierre de la operación. Button, además, según recalcan los medios británicos, preferiría salir de McLaren y emprender una aventura diferente en el nuevo equipo Renault que asumir una nueva bajada de ficha, con la que entiende que ya hizo un esfuerzo este año al aceptar un recorte de la misma. Ahora bien, la pregunta también es evidente ¿hasta que punto no forma parte este rumor de una estrategia de presión hacia McLaren, dando a entender que tiene una alternativa atractiva para continuar en F1?

Sinceramente, Renault necesita un piloto de la talla de Button tras la salida de Grosjean. Maldonado es insuficiente para luchar siquiera en el Campeonato de Costructores, así que por ese lado, el rumor tiene consistencia. Por otro, Jenson podría estar también cansado de su estancia en el equipo de Woking, como le sucedió a Grosjean con Lotus o a Alonso con Ferrari, y la opción de ir a una escudería en la que ya estuvo (acompañando a Fisichella) en 2001-2002 y que le proporcionaría un monoplaza competitivo a priori, podría terminar por declinar la balanza. Sus emolumentos, que podrían ser el gran escollo, están dentro de los parámetros de lo que cobra un piloto top, dentro del club de los seis (Vettel, Alonso, Hamilton, Rosberg, Raikkonen y el propio Button). Por ello, si Renault quiere un primer espada, no encontrará una cifra más barata que la de Jenson. Y sigue siendo un Campeón del Mundo, lo que a niveles de imagen de marca también cuenta.

Ahora bien, ¿por qué ha salido ahora el rumor y no antes?. Dos motivos podrían estar detrás de ello: el primero, McLaren acaba de firmar un gran patrocinio en el que la presencia del piloto británico es vista como parte vital del mismo. Por ello Ron Dennis jugaba sus cartas el Domingo dando por renovado al inglés: no podía decir otra cosa. Jenson sabe también de este acuerdo y aprovecha ese factor a su favor (para negociar con ambas partes (McLaren y Renault). Y por otro lado, Renault acaba de dejar constancia por escrito de que tiene intención de adquirir el equipo Lotus, así que es ahora cuando teniendo las cartas encima de la mesa, tiene libertad para empezar a negociar sus futuros pilotos. Con Maldonado renovado, la opción de elegir a su primer espada requiere de premura teniendo en cuenta que sólo Alonso y Button podrían estar disponibles y no por tiempo ilimitado. A no ser que Rosberg pegara la espantada de Mercedes, claro está. Lo dicho, Button a Renault si Ron Dennis no lo evita…

El GP de Japón ha terminado y mucho se está escribiendo acerca de las palabras de Alonso sobre la unidad de potencia de su McLaren-Honda. Las palabras en las que comparaba su motor con el de un GP2 en la casa de Honda (Suzuka es de su propiedad) no han sentado nada bien en el paddock, especialmente a Ron Dennis. Sin embargo, el asturiano no ha sido el único en quejarse, siendo su compañero Button el que comparaba la situación a “un samurái sin espada y sin armadura”. Ambos, de alguna manera, se sienten frustrados. No obstante, sólo en el caso de Fernando sus palabras están teniendo un gran eco ¿por qué?.

Mucho se ha escrito sobre la actitud de Alonso en los equipos en los que ha estado. Incluso alguien como Luca Colajani, antiguo director de comunicación de la escudería Ferrari en la época de Fernando, se ha atrevido a declarar en su blog que Alonso ya hacía ese tipo de cosas en Ferrari y Renault y que no le parece una actitud correcta para un equipo formado por un grupo de seres humanos, que tienen sentimientos, y a los que no ayuda en nada ese tipo de actitud. Pero…¿Cuándo ha estallado Fernando?¿en las primeras carreras?…no, a pesar de que desde el comienzo era evidente el desastre de motor que habían parido desde Honda. Ha aguantado pelear con los Manor y unos pocos monoplazas más durante 14 carreras…sin criticar a su equipo de manera clara, lavando la ropa dentro, apretando los dientes cuando le preguntaban los periodistas buscando una declaración amarilla, que diera titulares polémicos. Un bicampeón del mundo que fue fichado con la promesa de un motor que iba a ser la bomba…y que de momento lo único que da es para pasear por los grandes premios con más pena que gloria. ¿Y tiene que seguir aguantándose a pesar de que el director de motores prometa pódiums, más caballos que un motor Renault y estar a la par que Ferrari?…¡venga ya!

Las palabras de Fernando en Japón tienen un claro objetivo: decirle a Honda que a pesar de hacer oidos sordos, con promesas incumplidas continuamente, que tienen que cambiar. A él no le ficharon para darse paseos los Domingos, le ficharon para ganar. Con un gran sueldo, todo sea dicho, pero no cómo condición excluyente de tener un gran coche. Estaremos de acuerdo en que la ropa sucia se lava dentro, pero eso lo lleva haciendo durante 14 carreras y la progresión salta a la vista. Las palabras de Alonso en Japón tienen un claro destinatario, Yasuhisa Arai. El mismo del que se decía hace nada que Ron Dennis había pedido por escrito su destitución al presidente de Honda. Dennis, Boullier, Button y Alonso se han cansado del tipo optimista de ojos rasgados que promete mucho y no cumple nada. Boullier ha sido mucho más explícito que Fernando durante estas 14 carreras y nadie se ha llevado las manos a la cabeza (“McLaren quiere ganar ya, Honda algún día”). Ni Colajanni, ahora que tanto critica al asturiano. Button habló varias veces de la “vergüenza” de conducir semejante monoplaza. Nadie dije ni mu por ello. Alonso lo dice en Japón y ya se arma el lío. Y todo después de haberse mordido la lengua durante 14 carreras. Cosas que pasan.

Sinceramente, las palabras de Alonso no son fruto de un calentón, sino de un hartazgo que ha querido hacer público por fin cuando en el fragor de la batalla quedan algo más disimuladas. Como Dennis cuando ha dicho que “no son constructivas” para añadir a continuación que es “no recuerda peor temporada que esta”. Y es Ron Dennis. Y lo que dijo va en la línea de lo que decía hasta hace nada, cuando criticaba al motor japonés diciendo “que su chasis era de los mejores en las curvas” y que todo el mundo sabía donde eran rápidos y donde no, en lo que en su momento fua la mayor crítica pública al constructor japonés. La realidad es lo que tiene, que es difícilmente rebatible a pesar de todo lo que se quiera vender. Dennis, Boullier, Button, Alonso y Arai saben dónde está el problema. Las palabras de Alonso no descubren Roma, pero sí al menos señalan de una vez por todas en Japón a quien deben mirar. Un pueblo muy trabajador, constante y que no se rinde a la primera. No hay más que recordar que cuando lo tenían todo perdido en la Segunda Guerra Mundial tras la caída del frente liderado por los alemanes, necesitaron 2 bombas atómicas para rendirse. Toda una barbarie, un sinsentido en si mismo, pero que muestra hasta que punto los japoneses no dan su brazo a torcer. Las palabras de Alonso quizás sean su particular bomba atómica, la clase de bomba mediática necesaria para que Honda reaccione y cambie su aproximación a la disciplina. Estos no dan su brazo a torcer con facilidad, así que es posible que aunque se critiquen en público, se aplaudan en privado. Esto es F1, hay mucho más en juego de lo que se ve en las pantallas de televisión. Lo más relevante siempre sucede fuera de los focos.

¡Síguenos!

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies